El nuevo primer ministro conservador polaco, Mateusz Morawiecki, destituyó ayer a dos controvertidos pesos pesados de su Ejecutivo, el ministro de Defensa, Antoni Macierewicz, y el de Exteriores, Witold Waszczykowski. Los ceses llegaron apenas unas horas antes de que Morawiecki se reuniese con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para debatir el procedimiento sancionador abierto a Varsovia por su polémica reforma judicial. El nuevo Gobierno quiere mostrar "una apertura hacia la Unión Europea y enviar una señal fuerte a Europa", opinó a France Presse el experto Eryk Mistewicz.