La protección que Ecuador le ofrece al activista australiano Julian Assange, fundador del portal de filtraciones Wikileaks, tiene sus días contados. Así lo advirtió en una entrevista con la agencia AFP el expresidente Rafael Correa, quien en 2012 otorgó asilo en la Embajada ecuatoriana de Londres al australiano. Correa está en Ecuador para hacer campaña por el "no" en el referéndum que su sucesor, Lenín Moreno, ha convocado el 4 de febrero para inhabilitarle y desterrar sus diez años de presidencia en el país. "Temo mucho por la seguridad de Julian Assange. Creo que es cuestión de tiempo que este Gobierno le quite el respaldo. Bastaría una presión de EEUU para hacerlo, y ya lo está haciendo, y tal vez esperan al resultado del 4 de febrero para tomar la decisión". Para Correa, "es claro que Moreno no es un hombre de convicciones y es claro que está entregado a los poderes de siempre".