El histórico Gerry Adams cedió oficialmente ayer la presidencia del Sinn Féin a su mano derecha, Mary Lou McDonald, ante mas de 2.000 personas en un congreso especial en Dublín del partido nacionalista irlandés que dirigió durante 34 años. Adams, actor clave de la política irlandesa durante décadas, fue reelegido por última vez como presidente de la formación en un congreso celebrado en noviembre, en el que anunció que dejaría rápidamente el cargo para dar espacio a las nuevas generaciones.

La transición será fluida ya que su sucesora, Mary Lou McDonald, la única candidata para el cargo, fue vicepresidenta de la formación durante 10 años. "Para disipar dudas, esto no es una coronación", aseguró Mary Lou McDonald poco después de su elección formal como presidenta con una votación a mano alzada.

Gerry Adams respondió a quienes temen que siga manejando los hilos al asegurar que no buscará un nuevo mandato en el parlamento irlandés y no será candidato a la presidencia irlandesa, como barajaban algunos observadores. Adams sigue siendo la encarnación histórica del combate para la reunificación de Irlanda y su papel central en la vida política le valió el reconocimiento mundial.

Pero junto con la notoriedad, Adams también se vio envuelto en polémicas por las acusaciones de haber tenido vínculos con el IRA (Ejército Republicano Irlandés), el desaparecido brazo armado del Sinn Féin, responsable de más de 1.700 muertes en las tres décadas del conflicto norirlandés (1968-1998). Aunque las familias de las víctimas lo consideran un asesino, otros muchos lo perciben como un artífice de la paz que progresivamente se ha ido instalando en Irlanda del Norte desde hace 20 años.

McDonald rindió homenaje ayer a su mentor al declarar que sin él "no se habría logrado el Acuerdo del Viernes Santo", que puso fin a décadas de conflicto.