La candidatura del presidente de Brasil, el conservador Michel Temer, en los comicios de octubre se abre paso con fuerza, algo impensable hace unos meses, cuando la corrupción hizo pender su Presidencia de un hilo. Los problemas con la justicia de Lula y el hecho de que su único rival consistente sea el ultraderechista Jair Bolsonario afianza sus posibilidades.