06 de marzo de 2018
06.03.2018
Vuelco electoral en las legislativas italianas

La Liga y el Movimiento Cinco Estrellas se disputan el derecho a gobernar Italia

Los populistas de Beppe Grillo, primera fuerza política - La coalición de partidos de centroderecha, la más próxima a obtener la mayoría absoluta

06.03.2018 | 03:14
La Liga y el Movimiento Cinco Estrellas se disputan el derecho a gobernar Italia

Las elecciones legislativas del domingo han vuelto del revés los equilibrios políticos italianos y han dejado al país sumido en la confusión. En primer lugar, por la desafección mostrada por los ciudadanos hacia el gobernante Partido Democrático (centroizquierda) y por su amplio respaldo a los populistas del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), convertidos en la fuerza política más votada.

En segundo lugar, porque la nueva ley electoral prima a las coaliciones de partidos sobre las propias formaciones, al dar el premio de la mayoría absoluta a la que alcance el 40% de los votos, pese a que en todos los casos los partidos concurran en solitario, dejando claro, eso sí, con quien se coaligarán a efectos de gobierno.

La coalición mejor situada, aunque sin llegar al 40%, ha sido la de centroderecha, que agrupa a la Forza Italia de Berlusconi, la ultraderechista Liga (antes Liga Norte) y a los neofascistas Hermanos de Italia y Nosotros con Italia. Con la sorpresa, además, de que la Liga ha obtenido mejores resultados que Forza Italia.

En suma, Italia tenía ayer dos ganadores, el M5S, como partido más votado, y la Liga, como cabeza de fila de la coalición centroderechista. Y ambas formaciones reclamaron el derecho a formar Gobierno, aunque para ello tendrán que ganarse las voluntades que les permitan sumar el codiciado 40% de los votos.

Con el 95,96% escrutado, el M5S tenía el 32,64% de los votos, una subida espectacular respecto al 24,7% de 2013. Le siguen el Partido Democrático (18,71%, lejos del 30,32% de 2013), la Liga (17,40%; 4,1% en 2013) y Forza Italia (14,03%, con un 21,56% en 2013. La participación fue del 73%.

Por coaliciones, los partidos del centroderecha fueron los primeros con el 37,03% (29,95% en 2013), seguidos por el Movimiento 5 Estrellas (32,66%) y la coalición formada en torno al Partido Democrático (22,86%). En realidad, la única coalición de grandes partidos es la centroderechista, mientras que la del Partido Democrático sólo añade pequeños grupos que le valen un plus del 4,15% y la del M5S es puramente testimonial, como refleja el hecho de que sólo le aporta dos centésimas.

El panorama se precisará un tanto cuando se haga público el reparto definitivo de escaños al que ha dado lugar este reparto de votos. Sin embargo, el escrutinio en Italia se ha convertido en un proceso interminable que anoche aún no había terminado ya que la, de por sí, lenta atribución de votos se complicó con la nueva ley electoral, que conjuga el sistema proporcional y el mayoritario. La Cámara de Diputados tiene 630 escaños, de los que 232 escaños se reparten por el sistema mayoritario, 386 por el proporcional y 12 se reservan al voto en el extranjero. De los 315 senadores, 116 van por la mayoritaria, 193 por la proporcional y 6 se reservan al extranjero.

Primeras renuncias

La primera víctima de la jornada electoral fue el líder del Partido Demócrata, el ex primer ministro Matteo Renzi, quien presentó su renuncia al cargo a media tarde de ayer a la vez que anunciaba el paso de su formación a los bancos opositores.

La segunda, con toda probabilidad, será el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, quien fue designado por Berlusconi para encabezar el Gobierno. Berlusconi no contaba con que el partido más votado del centroderecha fuera la Liga y no su Forza Italia.

Sobre este fondo de caídos, los líderes ganadores proclamaron sus derechos. El de la Liga, Matteo Salvini, reivindicó el de su bloque de coaligados a gobernar y descartó de plano cualquier posibilidad de formar una alianza de gobierno con el M5S, al que sólo le unen algunos rasgos antisistema y bastante eurofobia.

Por su parte, el líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), el joven Luigi di Maio, de 31 años, proclamó lo que calificó de "victoria absoluta" y defendió que sus once millones de votos, que les han permitido triplicar su número de parlamentarios, le proyectan "automáticamente hacia el Gobierno de Italia".

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