07 de marzo de 2018
07.03.2018

Un agente doble de Moscú y Londres cae intoxicado por una misteriosa sustancia

El coronel Skripal y su hija, en estado crítico tras desplomarse en un centro comercial

07.03.2018 | 01:38
Imagen de Skripal, siendo detenido por agentes de los servicios secretos rusos en lugar y feha no precisados.

La agresión a un antiguo espía ruso, que también trabajaba como agente doble para Reino Unido, ha subido la tensión en las relaciones entre Moscú y Londres. Sergei Skripal, de 66 años, y su hija Yulia, de 33, fueron hallados inconscientes el domingo por la tarde en un centro comercial de Salisbury, en el sur de Inglaterra, tras haber sido expuestos a una sustancia desconocida. Ambos se encuentran en estado crítico y Reino Unido ha advertido de que actuará "con contundencia" si se demuestra que Rusia está implicada en el incidente, investigado por la Unidad Antiterrorista de Scotland Yard.

Skripal, coronel del ejército ruso que actuaba como espía en Reino Unido, fue condenado en Moscú a 13 años de cárcel en 2006 por haber revelado al servicio de inteligencia británico MI6 las identidades de agentes rusos que trabajaban de forma encubierta en diversas partes de Europa. Según sus acusadores, el espía habría recibido por sus informaciones 100.000 dólares de los servicios británicos en la década de 1990.

Skripal fue liberado en 2010, como parte de un canje de espías en el que Reino Unido puso en libertad a diez agentes rusos a cambio de cuatro de los suyos. Desde entonces, el espía residía en Reino Unido sin que hubiesen trascendido sus actividades.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, negó ayer cualquier participación de su país en la agresión del domingo y se ofreció a colaborar con las autoridades británicas. Poco convencido de la buena fe rusa, el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, anunció que su Gobierno estudia la posibilidad de acometer nuevas sanciones contra Rusia.

La misteriosa intoxicación de Skripal ha recordado el caso de Alexander Litvinenko, el antiguo espía ruso envenenado en el hotel Millenium de Londres en 2006. Litvinenko enfermó tras beber de una taza de té contaminada con polonio radiactivo. El exespía falleció 23 días después y la foto de su cuerpo consumido por la intoxicación dio la vuelta al mundo.

Según una investigación oficial británica, que reconstruyó los pasos de los asesinos en Londres mediante los rastros dejados por el polonio, el Kremlin ordenó el asesinato, aunque el presidente Putin lo negó. Uno de los dos supuestos asesinos es hoy diputado.

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