08 de marzo de 2018
08.03.2018

La UE se cierra a que el acuerdo de libre comercio con Londres incluya las finanzas

Donald Tusk advierte a Theresa May, al presentar las "líneas rojas", de que no puede tener todos los derechos de Noruega y solamente las obligaciones de Canadá

08.03.2018 | 01:27
Tusk, ayer, en su conferencia de prensa de Luxemburgo.

La tortuosa senda del 'Brexit'

La UE respondió ayer con un jarro de agua fría al discurso del pasado viernes en el que la primera ministra británica, Theresa May, pidió que las relaciones bilaterales tras el Brexit se rijan por el acuerdo de libre comercio más ambicioso que se haya conocido. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, aseguró que, en el estado actual de las perspectivas negociadoras, se tratará de un simple acuerdo comercial y sugirió que no reflejará la pretensión británica de incluir en él los servicios de la City londinense, la primera plaza financiera mundial.

Tusk presentó en Luxemburgo el borrador con las orientaciones (directrices y "líneas rojas") que servirán de base a los negociadores europeos para pactar con sus homólogos británicos la futura relación a ambos lados del Canal. A Londres le gustaría que su sector financiero continuase operando en todo el bloque europeo como hasta ahora, sin necesidad de contar con sedes fuera del territorio británico tras el Brexit. De hecho, el ministro británico de Finanzas, Philip Hammond, insistió ayer mismo en las bondades de la posición de Londres, subrayando el "interés mutuo" de las partes en tener un pacto sobre servicios financieros.

Sin embargo, el borrador de orientaciones presentado por Tusk se refiere sólo de un modo genérico a la cuestión de los servicios, sin precisar si son financieros. Francia ya había advertido el martes que estos últimos no podrían "incluirse en un acuerdo de libre comercio", según palabras de su ministro de Economía, Bruno Le Maire. Para Tusk, el asunto debe ser abordado durante las negociaciones, si bien está claro que cerrarle las puertas a la City es una de las mejores armas negociadoras que tiene la UE a la hora de doblegar voluntades.

El viernes, May aseguró que el Reino Unido no quiere un acuerdo como el de Canadá (libre comercio, sin más) con las obligaciones de Noruega, que está integrada en el mercado único y a cambio tiene que aceptar la normativa y la justicia europea. Ayer, Tusk le dio la vuelta a la frase al afirmar que Reino Unido no puede pretender las ventajas de Noruega con un acuerdo como el de Canadá, que es el que, en su opinión, se acabará pactando.

Con todo, el presidente del Consejo Europeo aseguró que la Unión Europea no quiere levantar "un muro" con Reino Unido, aunque esto no quiere decir, precisó, que se pueda evitar el "inevitable impacto negativo" del Brexit. De acuerdo con sus palabras, la UE busca un acuerdo comercial basado en un "equilibrio de derechos y obligaciones". Para Tusk, la relación bilateral también deberá pasar por una estrecha cooperación en la lucha contra el terrorismo y contra el crimen internacional, ya que ambas partes hacen frente "a amenazas similares".

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