El conservador Sebastián Piñera, descendiente de españoles, asumió ayer su segundo mandato como presidente de Chile (2018-2022, el anterior fue de 2010 a 2014) con la promesa de acelerar el crecimiento de la economía y con el reto de administrar las reformas de su antecesora, la socialista Michelle Bachelet, quien en los últimos cuatro años realizó numerosas iniciativas para acabar de desmantelar el legado de la dictadura de Pinochet. El Rey emérito Juan Carlos I asistió a la toma de posesión y se entrevistó el sábado con el mandatario.