El candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de 64 años, llega a las elecciones presidenciales mexicanas de este domingo como claro favorito, con una ventaja que supera los 30 puntos, según las últimas encuestas.

La campaña electoral más grande y costosa de la historia del país concluyó ayer, dando paso a cuatro días de reflexión para los 89,1 millones de mexicanos llamados a las urnas para elegir no sólo a su presidente para los próximos seis años sino también a 3.400 cargos públicos en 30 de los 32 estados de país.

Además del dinero invertido -más de mil millones de euros- la campaña ha tenido un elevado coste en vidas, con 129 candidatos o políticos asesinados.

La campaña comenzó y terminó con Andrés Manuel López Obrador como líder de los sondeos, seguido por el conservador Ricardo Anaya (PAN), el oficialista José Antonio Meade (PRI) y el independiente Jaime Rodríguez. Las últimas encuestas difundidas ayer daban a López Obrador un 51% de votos, por un 27% para Anaya, un 19% para Meade, y un 3% para Rodríguez.

Los sondeos apuntan además a una dura batalla por el Congreso mexicano, en el que el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) de AMLO podría obtener hasta 298 de los 500 diputados y algo más de 70 de los 128 escaños del Senado. En su tercer intento de acceder a la presidencia mexicana, AMLO ha tenido a su favor el hartazgo de corrupción y de violencia de la ciudadanía, que ve en el representante izquierdista la única ruptura posible respecto a los más de cien años de candidatos de los partidos tradicionales, tanto del PRI (1929-2000 y 2012-2018) como del PAN (2000-2012).

Los votantes de México también confían en que el candidato izquierdista sepa hacer frente a las amenazas de los Estados Unidos de Trump.