08 de agosto de 2018
08.08.2018

Los iraníes comienzan a notar los efectos de las restricciones

El desánimo cunde entre los trabajadores y los sectores pobres, que culpan de manera creciente al régimen de los ayatolás

08.08.2018 | 00:48
Una mujer iraní camina frente a un mural pintado en el exterior de la Embajada de Estados Unidos en Teherán.

Los efectos de las sanciones económicas de EE.UU. contra la ya maltrecha economía iraní llevan meses sintiéndose en el país persa, a pesar de que no entraron en vigor hasta la madrugada de ayer. La histórica hostilidad de los iraníes contra Washington pierde, no obstante, fuerza mientras se vuelve contra sus propios dirigentes.

"Siento que están destruyendo mi vida. La situación económica ahora significa que la clase trabajadora tiene que morir", afirma a AFP Ali Paphi, un obrero de la construcción que lamenta que el encarecimiento de los precios ya no le permite hacer frente a gastos como la compra de alimentos o el pago del alquiler. "Los precios han aumentado desde hace tres o cuatro meses y todo lo que necesitamos es ahora más caro, incluso antes de que se impusieran las sanciones", denuncia por su parte Yasaman, un fotógrafo de 31 años en Teherán.

Gran parte del daño que la economía persa sufre se ha producido en las semanas previas al retorno de las sanciones, una vez que la retórica agresiva del presidente estadounidense, Donald Trump, espantó a los inversores y provocó el desplome de la moneda local, el rial.

Cada vez son más los iraníes que creen que sus líderes se verán obligados a volver a las negociaciones. Muchos opinan que el presidente, Hasan Rohani, acabará "tragándose el veneno", en referencia a una expresión que utilizó en 1988 para afirmar que una tregua en la guerra de ocho años con Irak era como "beber una taza de veneno".

También entre los iraníes más ricos y educados cunde la sensación de que Rohani es incapaz de resolver los problemas económicos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine