La Comisión Europea dio ayer un ultimátum a Polonia por sus polémicas reformas judiciales. Concedió a Varsovia el plazo de un mes para dar marcha atrás en su nueva Ley del Tribunal Supremo, lo que supone un nuevo paso en el procedimiento de infracción contra este país abierto por Bruselas el pasado 2 de julio.

El Ejecutivo europeo estima que la ley polaca del Tribunal Supremo, que reduce la edad de jubilación de los jueces de dicha corte de 70 a 65 años -situando a 27 de ellos en riesgo de ser obligados a dimitir-, es "incompatible" con la legislación de la UE dado que socava el principio de la independencia del poder judicial.

Si el Gobierno polaco no adopta las medidas exigidas, la Comisión llevará el asunto ante el Tribunal de Justicia de la UE, corte ante la que ya denunció a Polonia en diciembre por su reforma de los tribunales ordinarios. Un incumplimiento por parte de Varsovia podría culminar en la activación del artículo 7 de los Tratados europeos, que le privaría de su derecho a voto en el Consejo Europeo.