11 de septiembre de 2018
11.09.2018

La socialdemocracia tiende la mano a la derecha sueca para confinar a los ultras

Los antiguos neonazis de Demócratas Suecos ofrecen sin éxito formar Gobierno a la parte del bloque moderado que les ha levantado el cordón sanitario

11.09.2018 | 01:10
El líder socialdemócrata sueco y ´premier´ saliente, Stefan Löfven.

El primer ministro sueco, el socialdemócrata Stefan Löfven, tendió ayer la mano a la oposición moderada para neutralizar a la extrema derecha, que dio un buen paso adelante en las legislativas del domingo y, pese a quedar en tercer lugar y no segunda como auguraban los sondeos, ha anunciado que tendrá "verdadera influencia".

A falta de contabilizar mañana unos 200.000 votos por correo, el bloque de izquierdas se alzó con una escuálida ventaja -40,6% y 144 de los 349 diputados- frente al bloque conservador -40,2% y 143 diputados-, mientras que Demócratas Suecos -DS, neonazis de aristas suavizadas- continuó el ascenso iniciado en el año 2010 y se situó como el auténtico árbitro de la situación con un 17,6% que le vale 62 diputados -12,9% en 2014-.

Con un resultado tan apretado, los 200.000 votos por escrutar son claves para decidir qué bloque ha acabado en primer lugar, ya que derecha e izquierda están separados por 28.000 papeletas.

Lo que no cambiará será el primer puesto de los socialdemócratas -28,4%-, ya que son 8,6 puntos los que les separan de los moderados, segunda fuerza política en estas elecciones -19,8%-.

Este primer lugar concede preeminencia al primer ministro saliente, Stefan Löfven, a la hora de recibir el encargo de formar Gobierno. De ahí su interés en llegar a algún tipo de acuerdo con el bloque moderado, descartada cualquier posibilidad de entendimiento con los ultras Demócratas Suecos.

Löfven tiene, además, el problema añadido de que no está claro que vaya a seguir contando con el respaldo de los postcomunistas de La Izquierda, que desde 2014 apoyaron en el Parlamento al gobierno minoritario de socialdemócratas y verdes.

Conocedor de esa debilidad, el líder de los ultras, Jimmie Akeson, propuso a la parte de la derecha que le ha levantado el cordón sanitario -moderados y democristianos- iniciar conversaciones para formar Gobierno. La invitación fue rechazada.

El miércoles, con los resultados definitivos sobre la mesa, se iniciarán negociaciones que prometen ser largas.

El inusual retraso en el recuento provisional de votos responde a un error de las comisiones electorales de dos distritos de Estocolmo en el envío del recuento al organismo regional.

Las autoridades presentarán el miércoles un resultado preliminar actualizado -que no será definitivo hasta el viernes- que incluirá las papeletas del exterior y los votos anticipados enviados por correo en plazo y que no llegaron a los distritos electorales ayer.

El voto exterior ha provocado cambios con anterioridad en la distribución de escaños en unas elecciones generales suecas, la última vez en 2010, y posibilitó en 1979 que el centroderecha le diera la vuelta al resultado y se hiciese con el poder.

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