18 de septiembre de 2018
18.09.2018
La Opinión de A Coruña

La UE apoya que España use el 'Brexit' para rebajar los privilegios de Gibraltar

Pesca, fiscalidad, contrabando y estatuto laboral de los españoles son los objetivos de Madrid - El FMI prevé "costes sustanciales" si no hay pacto

18.09.2018 | 02:07
Sánchez junto a Borrell y el negociador de la UE para el 'Brexit' (dcha.) ayer en la Moncloa.

España tiene el "total apoyo" de la Unión Europea -UE- para sacar adelante sus puntos de vista sobre Gibraltar en la negociación del Brexit. En otras palabras, Bruselas respalda que el Gobierno aproveche la coyuntura para rebajar los privilegios de la colonia.

El apoyo fue reafirmado ayer en Madrid por el negociador comunitario, Michel Barnier, quien fue recibido en el palacio de La Moncloa, en presencia del ministro de Exteriores, Josep Borrell.

"Vamos a utilizar la negociación para obtener las cosas más positivas posibles para nuestra gente, para España y para los españoles que trabajan en Gibraltar", anunció Borrell poco antes del encuentro.

El Peñón "no puede ser el tercer territorio con la renta más alta del mundo, rodeado de una planicie de subdesarrollo", remachó Borrell, quien aseguró que el Gobierno prepara un Plan General para el Campo de Gibraltar, con políticas activas de empleo.

Las dianas a las que apunta el gabinete socialista son la pesca, el régimen fiscal en el Peñón, el contrabando, el precio del tabaco en el Peñón, el régimen de uso de su aeropuerto y las condiciones de estabilidad de los trabajadores españoles. Son todas ellas materias sobre las que Londres ha venido manteniendo una actitud roqueña.

Sin embargo, la debilidad del Ejecutivo de Theresa May en la compleja negociación del Brexit abre puertas que hasta ahora permanecían bien cerradas.

Las pretensiones españolas están, además, respaldadas por el acuerdo comunitario en el que se fijaron las directrices para la salida de Reino Unido de la UE.

El acuerdo concede a España derecho a veto a la hora de decidir si se aplican a la Roca las condiciones generales que pacten Londres y la Unión Europea.

Condiciones que, por otra parte, todavía quedan lejos de estar claras. La última propuesta de Londres es el llamado plan de Chequers, presentado el pasado julio, en el que May propone mantener a Reino Unido en la unión aduanera, con un estatuto especial para los servicios financieros de la City londinense.

La UE no acepta de entrada el plan, que considera un intento de mantener una parte del mercado único y rechazar otra -la libre circulación de personas-.

El plan también tiene numerosos enemigos en el Parlamento británico, que lo califican de "salida en falso", por lo que May advirtió ayer que si los legisladores no lo aprueban "la alternativa es que no tendremos acuerdo". O yo o el caos fue el resumen que hicieron numerosos medios locales y extranjeros.

Para calentar el ambiente, el Fondo Monetario Internacional -FMI- aseguró ayer en su informe anual sobre Reino Unido que un Brexit sin acuerdo supondría "costes sustanciales" para la economía británica. El FMI prevé un crecimiento del 1,5% de la economía británica en 2019, a condición de que haya acuerdo y un periodo de transición hasta finales de 2020. La escasez de tiempo vuelve el acuerdo "muy problemático", estima el Fondo.

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