28 de septiembre de 2018
28.09.2018
La Opinión de A Coruña

Trump se abre a dejar hacer a Kavanaugh y su acusadora conmueve al Senado

La doctora Ford se dice segura "al cien por cien" de que el candidato de la Casa Blanca al Supremo de EEUU es el hombre que la intentó violar en el año 1982

28.09.2018 | 02:16
La doctora Christine Blasey Ford rompe a llorar durante su declaración ante el Senado de EEUU.

La confirmación del juez ultraconservador Brett Kavanaugh como nuevo miembro del Tribunal Supremo de EEUU se ha convertido en una misión de riesgo para su mentor, el presidente Trump, tras acumularse las acusaciones contra él por abusos sexuales.

Hasta cinco mujeres han hecho públicas ya sus denuncias, moviendo al magnate, que sigue respaldando a su patrocinado, a dejar abierta la puerta a retirarle su apoyo si le convencen las alegaciones de las supuestas víctimas de Kavanaugh.

Precisamente ayer declararon ante el Senado la primera de las denunciantes, la doctora Christine Blasey Ford, y el propio juez, en una sesión que la prensa estadounidense no dudó en calificar de "estremecedora".

Con la voz quebrada por los nervios y con lágrimas en los ojos, la doctora Ford, explícitamente respaldada por el movimiento MeToo, se reafirmó en sus acusaciones durante un interrogatorio en el que dijo estar segura "al cien por cien" de que el hombre que intentó violarla en una fiesta estudiantil de 1982 fue Kavanaugh.

Al ser interrogada en la comisión de Justicia del Senado sobre si podría haberse equivocado en la identidad de su agresor, Ford aseguró que es "absolutamente" imposible que se confunda. La audiencia, de alto impacto, fue transmitida en directo por televisión y hasta Trump siguió el testimonio desde el Air Force One, el avión presidencial, de vuelta a Washington desde Nueva York, donde ha participado en la Asamblea General de la ONU.

En su comparecencia, que se produjo a continuación, Kavanaugh aseguró ante los senadores que las acusaciones vertidas contra él por Ford han convertido su proceso de confirmación en "una vergüenza nacional".

Hace poco más de una semana se consideraba cosa hecha la confirmación del juez para un puesto en el Supremo estadounidense, que habría dotado durante años al Alto tribunal de una mayoría muy conservadora.

Kavanaugh rechazó de nuevo las acusaciones: "Niego categórica e inequívocamente la alegación contra mí de la señora Ford. Vengo aquí a limpiar mi nombre".

Visiblemente enfadado, el magistrado resaltó que le pueden derrotar "en un voto final", pero insistió en que no lograrán que "renuncie" a la nominación para el Supremo.

"Mi familia y mi nombre han sido total y permanentemente destruidos", subrayó Brett Kavanaugh, quien precisó a los senadores: "No estoy dudando que ella haya sido asaltada sexualmente por alguien, pero yo no fui quien lo hizo".

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