07 de noviembre de 2018
07.11.2018

Trump agita el fantasma del fraude en unos comicios muy concurridos

El voto anticipado es un 40% mayor que hace cuatro años - Facebook cierra 115 cuentas por vínculos con "entidades extranjeras"

07.11.2018 | 01:34
Una agente electoral busca el nombre de un votante.

Largas colas de votantes en todo EEUU testimoniaron a lo largo de la jornada de ayer que las elecciones de medio mandato de 2018 iban camino de convertirse en las más concurridas de la historia.

Los 38 millones de votos adelantados, un 40% más que hace cuatro años, daban fe de la extraordinaria expectación generada por unos comicios presentados por el presidente Donald Trump como un plebiscito a sus políticas radicales y por sus detractores como la posibilidad de poner en pie el principio del fin de la estancia del magnate en la Casa Blanca.

La puerta de salida

Para el premio Nobel de Economía Paul Krugman, los comicios de ayer fueron "la última posibilidad de abandonar el camino de la autocracia", mientras que para feministas y todo tipo de activistas de los derechos civiles representaban la posibilidad de indicar a Trump la puerta de salida.

Los comicios renovaron por completo la Cámara de Representantes, 35 de los 100 escaños del Senado y 36 de los 50 gobernadores, además de dos tercios de las asambleas estatales y numerosos cargos locales.

Los fantasmas de Trump

El propio presidente estadounidense contribuyó a caldear el ambiente de las que han sido las elecciones más crispadas que se recuerdan, al agitar, horas antes de la apertura de los primeros colegios en la costa Este, el fantasma del fraude electoral al que una y otra vez recurrió en las presidenciales de 2016 cuando, como miles de millones de personas en todo el planeta, estaba convencido de que sería derrotado por Hillary Clinton. De hecho lo fue en voto popular, pero no en compromisarios de los cincuenta estados, que son los que cuentan a la hora de la verdad.

El blanco de las denuncias de Trump fueron los inmigrantes ilegales, que, aseguró el presidente, iban a intentar "votar ilegalmente". Fue su manera de seguir poniendo el foco en los indocumentados, que junto a la buena marcha de la economía, han sido los dos temas estrella de su campaña. Las denuncias de Trump se sumaron a la inquietud generada por interferencias informáticas que desviaban a los electores de sus colegios dando falsas direcciones.

Temida injerencia rusa

Como ya ocurrió en las presidenciales de 2016, la injerencia extranjera, en particular la procedente de Rusia, fue uno de los peligros más temido. De hecho, la red social Facebook bloqueó 30 cuentas de su plataforma y otras 85 de Instagram por considerarlas vinculadas a entidades extranjeras que podrían interferir en la jornada electoral estadounidense.

Por su parte, el buscador Google llamó a participar en los comicios a través de un doodle en el que se leía el lema Go vote -Vaya a votar-, que al ser pinchado remitía a un cuadro en el que tras introducir la dirección del internauta a éste se le indicaba el colegio electoral donde le correspondía depositar su papeleta.

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