Rick Scott, el saliente gobernador de Florida, consiguió el escaño al Senado de EEUU que mantenía desde 2001 el demócrata Bill Nelson, a quien se impuso tras un largo recuento por poco más de 10.000 votos. "Ha sido un viaje gratificante, así como una experiencia muy aleccionadora", dijo Nelson, un veterano senador, con 42 años de servicio público, al reconocer su derrota. Scott desembolsó 60 millones de dólares de su fortuna personal para su campaña. La elección se resolvió tras el recuento manual de votos en los 67 condados de Florida.