22 de enero de 2019
22.01.2019
La Opinión de A Coruña

El plan B de May consiste en negociar de nuevo con la UE la frontera de Irlanda

Silencio de la Unión, que rechaza un acuerdo bilateral de Londres y Dublín - La 'premier' mantiene la amenaza de un 'Brexit' duro

22.01.2019 | 00:41
May sale de su residencia oficial rumbo a los Comunes.

La primera ministra británica Theresa May, compareció ayer ante los Comunes para exponer su plan B sobre el Brexit, que deberá ser votado el próximo martes día 29, aunque puede ser enmendado. Sin embargo, May, que compareció obligada, dejó la impresión de no tener otro plan que no sea tratar de negociar con Bruselas una alternativa a la polémica cláusula de salvaguarda para Irlanda.

Por lo demás, sigue negándose a un segundo referéndum, rechaza descartar la posibilidad de un Brexit duro -para poder blandirlo como elemento de presión hasta el último momento- y, aunque admite la posibilidad de pedir un retraso en la fecha de salida -29 de marzo-, insiste en que la Unión Europea -UE-, que necesita la unanimidad de sus 27 miembros para aceptarla, podría no concederlo a menos que Londres presente un plan claro para aprobar en el Parlamento otro acuerdo de salida.

La Unión no se niega a estudiar la prórroga, pero exige a May que la pida con argumentos sólidos y pactados con la oposición británica, para evitar fiascos como el estruendoso rechazo, el pasado martes, del Acuerdo de Salida por los Comunes.

En cuanto a la posibilidad de reabrir la negociación, la postura oficial es de pleno rechazo, si bien la pasada semana Alemania dejó caer que en algún momento habrá que plantearse si la solución al actual callejón sin salida pasa por renegociar.

May aseguró ayer a los Comunes que quiere acudir a Bruselas con nuevas propuestas de mecanismo de salvaguarda para Irlanda. Para ello, dijo, se reunirá en los próximos días con los diputados tories euroescépticos y con sus socios norirlandeses del DUP. La líder tory ya se reunió la pasada semana con representantes de la oposición, menos con los del principal partido, los laboristas que le exigen una renuncia explícita al Brexit duro. Ayer volvieron a exigírsela y ella volvió a negarse.

Tras la comparecencia de May, las autoridades de Bruselas optaron por el silencio y remitieron a la rueda de prensa diaria de hoy. Por la mañana, el negociador comunitario Michel Barnier, descartó que la cuestión de la frontera irlandesa pueda resolverse mediante un pacto bilateral angloirlandés. Bruselas también rechazó la propuesta de Polonia de limitar a cinco años la cláusula de salvaguarda, que implica dejar al Reino Unido en la unión aduanera, con el Úlster alineado a algunas características del mercado único.

Mientras, la oposición británica sigue estudiando mociones que permitan al Parlamento aumentar su control sobe el proceso en detrimento de May.

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