23 de enero de 2019
23.01.2019
La Opinión de A Coruña

Los laboristas piden al fin que se abra la puerta a otro referéndum sobre el 'Brexit'

Críticas de ambigüedad al paso adelante de Corbyn - Bruselas no ve "nada nuevo" en el plan B de May, a quien insta a aclarar pronto sus intenciones

23.01.2019 | 00:44
Pancarta de activistas europeístas ante el Parlamento británico.

Un mar de enmiendas

  • Laboristas. Debatir y votar todas las opciones que impidan un Brexit duro. Como segunda opción, los laboristas proponen convocar un referéndum sobre un acuerdo aprobado por la Cámara de los Comunes.
  • Fecha límite. Una de las enmiendas que podría ayudar a May, la del diputado conservador Andrew Murrison, pide poner fecha límite a la claúsula de salvaguarda para evitar la frontera intrairlandesa. Sería un modo de presionar a Bruselas, que rechaza esa posibilidad.
  • Prórroga. La laborista Yvette Cooper, con apoyo multipartidista, propone retrasar la salida de la UE si el 26 de febrero UE no consigue que se apruebe ningún acuerdo.
  • Otros planes. El conservador europeísta Dominic Grieve propone facilitar que diputados ajenos al Gobierno puedan proponer planes alternativos a los de May.
  • Votos de tanteo. El laborista Hilary Benn propone, con apoyo multipartidista, hacer votos de tanteo sobre varias opciones para romper la situación de callejón sin salida.

El tancredismo de la primera ministra británica Theresa May, que el lunes evitó proponer un auténtico plan B sobre el Brexit, ha puesto en marcha a numerosos diputados, que han presentado una serie de enmiendas a la propuesta plana que la líder tory les someterá a votación el día 29. La propuesta, que May califica de "neutra", se limitará a instar a los Comunes a tomar en cuenta los planteamientos que expuso el lunes.

May despachó su obligada comparecencia con el anuncio de que viajará a Bruselas para renegociar la cláusula de salvaguarda que evite una frontera intrairlandesa. Pero la posición comunitaria no ha cambiado: el Acuerdo de Salida no se toca. En lo demás, todo fueron negativas de May: se niega a pedir un retraso de la salida, se niega a un segundo referéndum y se niega a excluir el recurso a un Brexit duro.

La UE sin nada que decir

La más destacada de las iniciativas llegó ayer de las filas laboristas, cuyo líder Jeremy Corbyn, decidió al fin abrirse a un segundo referéndum. Sin embargo, Corbyn recibió de inmediato críticas de ambigüedad, ya que, en primer lugar, insta a May a debatir y votar todas las opciones que impidan un Brexit duro, entre ellas la que le es más querida: permanecer en la unión aduanera con estrechos vínculos con el mercado único. Solo como segunda opción, Corbyn propone un referéndum sobre un acuerdo apoyado por los Comunes. Relevantes laboristas explicaron que la enmienda de Corbyn no establece en modo alguno que el partido apoye un segundo referéndum. En caso de ser aprobada -lo que no es seguro- y se procediera a votar las opciones a las que se alude, sería cuando el partido tendría que tomar postura.

Desde Bruselas, la Comisión Europea expresó sobre el plan B la misma impresión que tuvieron los analistas al escuchar el lunes a Theresa May: "No hay nada nuevo". Así pues, Bruselas respondió con igual moneda: "No tenemos nada nuevo que decir". No se privó, sin embargo, de azuzar a la premier británica, a quien instó a "aclarar sus intenciones tan pronto como pueda".

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