El presidente Donald Trump se enfrenta a los preliminares de los que podría ser un proceso de destitución ( impeachment) por abuso de poder, corrupción y obstrucción a la justicia. El anuncio de esta investigación coincidió ayer con la advertencia de varios senadores republicanos de que no apoyarán la declaración de emergencia de Trump, lo que complica de forma notoria su pretensión de levantar por esa vía el muro fronterizo, su proyecto estrella.

El presidente de la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes, el demócrata Jerry Nadler, anunció ayer la apertura de una investigación formal por posible abuso de poder, corrupción y obstrucción a la justicia contra el presidente estadounidense. El objetivo sería iniciar un posible proceso de destitución o impeachment del mandatario.

Nadler remitió 81 cartas de requerimiento a responsables del imperio empresarial de Trump y cargos de su administración. "Es un momento crítico para nuestro país", explica Nadler en las misivas. "El presidente Trump y su Administración afrontan acusaciones amplias de conducta inapropiada que atacan al corazón de nuestro orden constitucional", añade.

Entre los destinatarios están los principales responsables de la campaña electoral que aupó a Trump a la presidencia en 2016: Corey Lewandowski, Paul Manafort, Steve Bannon, o Jared Kushner, y también Brad Parscale, el director de campaña para la reelección de Trump en 2020. En los requerimientos a la Casa Blanca se solicita documentación relacionada con la investigación en marcha sobre la posible confabulación de Trump con Rusia para propiciar su victoria electoral y sucesos posteriores a la apertura de estas pesquisas como las destituciones del asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn; la del fiscal general Jeff Sessions o la del director del FBI, James Comey. Todos los destinatarios tienen hasta el 18 de marzo para entregar la documentación requerida y la Comisión advierte de que podría solicitar órdenes judiciales si alguno de ellos se niega.

El Senado rechazará previsiblemente la declaración de emergencia decretada por Trump, lo que complicará su pretensión de conseguir por ese procedimiento los fondos para financiar la construcción del muro fronterizo con México. "Creo que (el presidente) está equivocado, no en su política, sino en su búsqueda para expandir los poderes presidenciales por encima de sus límites constitucionales", afirmó uno de los senadores republicanos que no apoya a Trump.