07 de marzo de 2019
07.03.2019
La Opinión de A Coruña

Corea reactiva una base de misiles tras el fracaso de la cumbre de Hanoi con Trump

Washington amenaza al régimen de Pyongyang con reforzar las sanciones económicas si no se decide a poner fin a su programa nuclear

07.03.2019 | 01:09
Saludo del líder norcoreano Kim Jong-un, a su regreso a Pyongyang tras la fallida cumbre de la semana pasada en EEUU.

Imágenes obtenidas por satélite muestran que Corea del Norte ha reconstruido parcialmente la base de ensayo y lanzamiento de misiles de Soahe, que había comenzado a desmantelar en julio de 2018 tras la primera cumbre entre su presidente Kim Jong-un, y el estadounidense Donald Trump, celebrada en junio en Singapur.

Las imágenes fueron obtenidas el pasado día 2, a las 48 horas de que el jueves 28 de febrero fracasara por sorpresa en Hanoi (Vietnam) la segunda cumbre entre los dos mandatarios. Las imágenes permiten observar que se han restaurado estructuras en la plataforma de lanzamiento y en el banco de pruebas vertical para motores de misiles.

Los analistas no se ponen de acuerdo sobre el alcance y significado de este gesto, dado que si bien la base de Sohae cumplió un papel importante entre 2012 y 2016 en los primeros lanzamientos de misiles de prueba, los lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales -ICBM- no se hicieron desde esa plataforma fija.

En todo caso, y al margen de la utilidad concreta que las instalaciones reactivadas puedan tener en el programa atómico y de misiles norcoreano, lo que está fuera de toda duda es que el régimen de Pyongyang pretende lanzar una señal de desafío a Estados Unidos -EEUU- tras el fracaso de la cumbre de Hanoi.

En realidad, tampoco está claro el alcance del desacuerdo que hizo fracasar el encuentro de la pasada semana. Lo más que se ha llegado a dar por bueno es que la falta de entendimiento giró en torno al número de activos del programa nuclear norcoreano que EEUU quería ver desmantelados y en torno al volumen de sanciones internacionales que Pyongyang quería ver levantadas en contrapartida.

En lo que también parece haber acuerdo es que, tras el silencio general que acompañó al fiasco de la pasada semana, solo roto por unas declaraciones oficiales de Washington en las que se aseguraba que ambas partes seguirán negociando, el primer signo de desafío del régimen de Kim Jong-un tiene un alcance limitado.

De hecho, informaciones de la inteligencia surcoreana resaltan que las operaciones en el importante reactor nuclear de Yongbyon, paralizadas a finales de 2018, no han sido reanudadas.

El gesto norcoreano no tardó mucho en ser respondido desde EEUU, cuyo consejero de Seguridad Nacional John Bolton, anunció que Washington estudiará la posibilidad de reforzar las sanciones sobre Corea si se niega a poner fin a su programa nuclear.

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