16 de marzo de 2019
16.03.2019

En la cabeza de Tarrant: La Reconquista española, islamofobia y ecofascismo

El terrorista puso en sus armas el nombre del rey asturiano que derrotó a los musulmanes, Pelayo, y el del neonazi, en prisión, que mató a Carlos Palomino

16.03.2019 | 01:53
A la izquierda, material de Brenton Tarrant, en el que se observa escrito el nombre ´Pelayu´ en uno de los cargadores. A la derecha, el terrorista en el vídeo que se grabó así mismo antes y durante la matanza.

Pelayu, así escrito en asturiano. El hecho de que el terrorista australiano Brenton Tarrant mostrase en uno de sus cargadores el nombre del primer monarca asturiano que inició la Reconquista del territorio español en el que habitaban musulmanes durante el siglo VIII ha causado estupor en muchos españoles.

Pero no debería extrañar tanto si se analiza la ideología de este individuo, que expresó en un manifiesto, El gran reemplazo - The Great Replacement-. En este texto de setenta páginas, confeccionado como si fuese una entrevista o un catecismo, llama a "una reconquista" de un mundo Occidental -él se refiere únicamente a Europa- supuestamente invadido por los musulmanes, y sumido en un invierno demográfico. Al parecer conoce Europa, ya que viajó por Francia, España y Portugal. No hay constancia de que estuviese en Asturias.

En el manifiesto asegura que abandonó su "cinismo cansado" cuando una niña sorda de 11 años, Ebba Akerlund, murió destrozada al ser arrollada por un yihadista en una calle de Estocolmo (Suecia). Concibió entonces la idea de vengar a las víctimas del terrorismo yihadista.

Simbología nazi y satanista

Tarrant asegura que no es un neonazi, pero en sus armas estaban inscritos los nombres de varios de ellos, como Josué Estébanez, que en el año 2007 mató de una puñalada al antifascista Carlos Palomino y que cumple su condena de 26 años en Asturias. Junto a él aparecen Luca Traini, que disparó contra inmigrantes en Macerata (Italia) o Alexandre Bissonette, que atacó una mezquita en Quebec (Canadá).

Este "ordinario hombre blanco" de 28 años, de extracción baja y sin muchos estudios, como él mismo se define, aficionado a la música balcánica que escuchan sus admirados chetniks serbios, defensor de la "autonomía étnica", el ambientalismo o los mercados responsables, también aboga por la protección de la familia, los derechos de los trabajadores y el asesinato de los vendedores de drogas. Entre los símbolos que exhibe está el Sol Negro, que usaban las SS de Heinrich Himmler, y que se asocia a neonazis y satanistas.

Las fotos de los cargadores de Tarrant -en las que no solo aparece escrito el nombre de Pelayo, sino también el de Carlos Martel, que venció a los musulmanes en Poitiers, o el dux Sebastiano Venier, uno de los comandantes de la batalla de Lepanto contra los turcos- fueron colgadas en la red el pasado martes, día 12, lo que da idea de la antelación con la que se prepararon los ataques de Christchurch. En un foro de la página web Kiwifarms.net, el jueves, a las nueve y media de la noche, dejó un último mensaje: "Bien, compañeros, es hora de dejar los post de mierda y hacer un esfuerzo en la vida real. Voy a llevar a cabo un ataque contra los invasores y lo transmitiré en directo vía Facebook (...). He dejado links con mis escritos, por favor, difundid mi mensaje (...) Si no sobrevivo al ataque, adiós, Dios os bendiga y os veré a todos en el Valhalla -el cielo en la mitología germánico-".

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