El partido del presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan, el islamista AKP, recibió ayer un nuevo golpe en el escrutinio de las elecciones municipales del domingo. Los resultados preliminares de la Comisión Electoral dan la victoria en Estambul al socialdemócrata Ekrem Imamoglu, por un estrecho margen de 23.000 votos sobre su rival oficialista, el exprimer ministro y mano derecha de Erdogan, Binali Yildirim.

La pérdida de Estambul, gobernada por los islamistas desde 1994, se sumaría a la de la capital, Ankara; la turística ciudad de Antalya y los núcleos industriales de Adana y Mersin. De este modo, los socialdemócratas „nacionalistas laicos„ del CHP se extenderían por la costa mediterránea de Anatolia rebasando sus feudos de la costa egea.

Estambul, con más de 16 millones de habitantes, concentra una quinta parte de la población del país y casi un tercio de su Producto Interior Bruto. Pero el AKP no se dio por vencido y exigió el recuento de unos 319.500 votos nulos, cantidad suficiente para inclinar la balanza de su lado.

El AKP impugnó los resultados de Estambul y los de Ankara, aunque su derrota en la capital es más clara. El CHP gobernará 21 capitales de provincia, frente a las 14 de 2014, avance posible por su estratégica alianza en aglomeraciones clave con el partido nacionalista IYI, que representa a la derecha moderada.