La OTAN incrementará su presión sobre Rusia reforzando la ayuda a Ucrania y Georgia, las dos repúblicas exsoviéticas que más quebraderos de cabeza dan al Kremlin.

Así lo anunció ayer en Washington el secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg, tras una reunión de los ministros de Exteriores de la Alianza en la que también se aprobaron medidas para incrementar la presencia aliada en el mar Negro, punto nuclear de las fricciones con Rusia.

La reunión se enmarcó en las conmemoraciones del 70.º aniversario de la OTAN, cumplido ayer, que han estado marcadas por las divisiones internas „agudizadas por la actitud hostil de un Donald Trump que exige más dinero a sus aliados„ y también por la necesidad de acelerar la adaptación a las amenazas emergentes: proliferación balística, creciente riesgo de ataques químicos y generalización de los ciberataques.

Reacción de Moscú

Dentro de esas amenazas figura en cabeza el incremento de la tensión con Rusia, en especial desde la anexión de la ucraniana península de Crimea por Moscú en el año 2014, en respuesta a la revuelta del Euromaidán, que inclinó nuevamente a Ucrania hacia Occidente y propició una guerra secesionista en la región prorrusa del Donbass.

Desde Moscú se respondió a los anuncios de ayer de la OTAN acusándola de "empujar a Ucrania a nuevas provocaciones".

El Kremlin se quejó de que "tras la militarización del nordeste de Europa, antes tranquilo en el terreno de lo militar, la OTAN ha decidido reforzar su presencia militar en el mar Negro" para garantizar el paso a los navíos ucranianos.

El comercio naval ucraniano está sometido a cerco por Rusia, que el pasado mes de noviembre capturó tres navíos de nacionalidad ucraniana para impedirles acceder al mar de Azov, que legalmente está compartido por los dos países.

Exigencias a Alemania

Alemania reaccionó entre tanto a las acusaciones lanzadas el miércoles por Estados Unidos „EEUU„ de no prestar atención a la amenaza rusa y depender en exceso de sus suministros de gas.

Berlín, sabedora de que tras la acusación están las exigencias económicas, resaltó que mantiene sus objetivos de elevar su gasto en Defensa hasta el 2%.

Compra "insensata"

Estados Unidos también abrió un frente de agravios con Turquía, a la que instó a elegir entre la OTAN o la "insensata" compra a Rusia de un sistema antimisiles.

Ankara esgrimió su derecho "como país independiente y soberano" a no elegir entre Rusia y otros aliados, y a definir su política exterior más allá de los intereses de la Alianza.