Francia bloqueó un comunicado conjunto de la UE en el que se pedía al general libio Jalifa Hafter que detenga su ofensiva contra Trípoli, sede del Gobierno apoyado por la ONU. Francia e Italia discrepan sobre cómo abordar la última escalada de violencia en Libia. París, que respalda a Hafter en la sombra, tiene intereses petroleros en los feudos del general en el este de Libia. Italia, por su parte, muestra su apoyo al Gobierno de Trípoli, con el que tiene acuerdos para detener la salida de migrantes.