May acudió ayer a los Comunes a explicar la segunda prórroga del Brexit, pactada horas antes con la Unión Europea „UE„. La primera ministra, quien lamentó que Bruselas pretenda condicionar la libertad de acción del Parlamento británico, instó a los diputados a resolver el bloqueo político "lo antes posible" para abandonar la Unión con acuerdo y sin agotar el plazo concedido, que se extingue el 31 de octubre, con una evaluación intermedia en junio.

Horas antes, todavía en Bruselas, May había explicado en rueda de prensa que seguirá trabajando para que los Comunes aprueben el acuerdo de salida antes del 22 de mayo, lo que permitiría a Reino Unido no participar en las euroelecciones y abandonar el bloque el 1 de junio.

El texto de conclusiones pactado por los Veintisiete establece que si se ratifica el acuerdo de divorcio antes de la fecha límite, Reino Unido podrá abandonar el bloque el primer día del mes siguiente. Es decir, el 1 de junio si la aprobación tuviese lugar durante las tres primeras semanas del mes de mayo.

La premier británica también resaltó que, mientras esté en el bloque comunitario, Reino Unido seguirá teniendo los mismos derechos y obligaciones que cualquier otro miembro. Resaltaba así el triunfo de haber conseguido que no salieran adelante las propuestas francesas de limitar aspectos como la capacidad de veto, para evitar que Londres bloquee la vida comunitaria durante los próximos meses.

En su intervención en los Comunes, May, que pretendía limitar la prórroga al 30 de junio, puso de manifiesto que la nueva extensión evita la salida sin acuerdo a la que la próxima medianoche estaba obligado el país, al no haber logrado ratificar el acuerdo de salida. Respecto a las negociaciones en curso con los laboristas, que se mantienen en un buen ambiente pero sin avances apreciables, May admitió que "alcanzar un acuerdo no será fácil porque para lograrlo ambas partes tendrán que hacer cesiones". A este respecto, el líder laborista Jeremy Corbyn, instó a la premier a "alcanzar compromisos" para que "las negociaciones sean un éxito".

En todo caso, el acuerdo del miércoles mantiene el principio de que el acuerdo de salida ya pactado entre Londres y la UE no volverá a ser negociado. En Bruselas, la sensación dominante fue ayer de alivio tras el hastío acumulado durante meses. Un portavoz de la Comisión Europea lo resumió así: "Ahora nos estamos tomando un descanso sobre el Brexit para volver a nuestra agenda positiva".