La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos pidió ayer a las autoridades pertinentes que garanticen que el fundador de WikiLeaks, el australiano Julian Assange, ahora bajo custodia británica y sujeto a una solicitud de extradición de Estados Unidos „EEUU„, recibe un juicio justo.

Assange, de 47 años, fue arrestado el jueves en Londres, después de que Ecuador revocara su asilo diplomático tras permanecer recluido siete años en la embajada del país latinoamericano. Acto seguido fue conducido ante la justicia, que lo declaró culpable de violar en 2012 las condiciones de la libertad condicional que le había sido concedida en espera de responder ante las autoridades suecas por unos supuestos delitos sexuales cometidos en ese país. La condena por la violación de la libertad condicional puede ascender a un año.

Cargos de espionaje

Assange pasó la noche del jueves al viernes en prisión, a la espera de que en las próximas semanas comience el proceso para extraditarle a EEUU, donde teme ser condenado a décadas de prisión. Washington reclama al hacker por cargos que conllevan una pena máxima de cinco años, pero el equipo de Assange piensa que el departamento de Justicia estadounidense podría agregar nuevas acusaciones en el futuro, denunció el director de WikiLeaks Kristinn Hrafnsson. "Creemos que la acusación que se ha presentado con la solicitud de extradición es solo una parte de la historia. Vendrán más, se añadirán más cargos", declaró Hrafnsson, quien estima que los cargos "relativamente pequeños" por los que EEUU reclama a Assange pueden facilitar que la Justicia británica dé su visto bueno a la extradición.

En la petición que ha tramitado EEUU se acusa al informático de "conspiración para infiltrarse en ordenadores" gubernamentales a fin de obtener información clasificada. El director de WikiLeaks sostiene, sin embargo, que podrían añadirse cargos relacionados con espionaje que supondrían décadas de prisión o incluso la pena de muerte.

"Podemos ganar"

El coordinador jurídico de Julian Assange, Baltasar Garzón, se mostró, sin embargo, optimista sobre la posibilidad de impedir que Gran Bretaña extradite a EEUU al fundador de WikiLeaks: "Creemos que podemos ganar". Para el exmagistrado español, "va a ser difícil que la justicia británica acceda a unos cargos tan endebles y sobre todo con una base netamente política, de persecución política". Las autoridades australianas han anunciado que Assange recibirá asistencia consular, como cualquier otro ciudadano.

El líder de la oposición laborista británica Jeremy Corbyn, reclamó, por su parte, que Assange no sea entregado. "El Gobierno británico debería oponerse a la entrega a EEUU por haber revelado pruebas de las atrocidades „de sus militares„ en Irak y Afganistán", tuiteó Corbyn.