El cómico Vladímir Zelenski, de 41 años, se impuso ayer en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales ucranianas, con un 72,7% de los votos, según los sondeos a pie de urna. El presidente saliente, Petró Poroshenko, quien se quedaría en un 27,3% de los sufragios, habría pagado el precio de la aguda crisis económica y el enquistamiento del conflicto en el Donbás prorruso.

De hecho, Poroshenko reconoció su derrota al declarar que los resultados a pie de urna "son evidentes" y que abandonará "el mes que viene" su puesto. Zelenski habría logrado un resultado histórico, ya que ganaría en todas las regiones, incluido el oeste, más nacionalista. En el este rusoparlante, de donde proviene, su victoria sería aplastante, ya que sumaría más del 88 % de los votos.

Estos resultados coinciden con los sondeos realizados durante la campaña electoral, que otorgaban a Zelenski más de dos tercios de los votos.

"Gracias a todos los ucranianos que me apoyaron. Gracias a todos los ucranianos dondequiera que estéis. Prometo que no os fallaré", declaró Zelenski en su cuartel general tras conocerse los resultados de los sondeos.

El futuro presidente ucraniano ha prometido que pondrá fin a la guerra en el este del país entre el Ejército ucraniano y los separatistas prorrusos, que se ha cobrado ya la vida de más de 10.000 personas.