27 de abril de 2019
27.04.2019

Al menos tres muertos en una redada contra la red del ISIS en Sri Lanka

Un tiroteo y 3 explosiones en una operación para desarticular una célula del grupo

26.04.2019 | 23:42
La iglesia atacada en Sri Lanka permanece bajo vigilancia por las fuerzas de seguridad del país.

Al menos tres personas, entre ellas un civil, murieron y otras tres resultaron heridas ayer en una serie de explosiones y un tiroteo entre las fuerzas de seguridad y un grupo de personas armadas al este de Sri Lanka, durante una redada tras los atentados del domingo en los que murieron 253 personas.

Las fuerzas de seguridad lanzaron una operación tras recibir un aviso de la existencia de un piso franco para personas vinculadas con los atentados suicidas, según afirmó la oficina de comunicación del Ejército.

Redada violenta

Durante la operación en la ciudad oriental de Kalmunai, pegada a la localidad de Samanthurai, se desencadenó un tiroteo y se produjeron tres explosiones.

El Ejército afirmó que recuperó dos cadáveres de supuestos terroristas que habrían fallecido en explosiones suicidas, y añadió que por el momento se han limitado a acordonar la zona hasta que las tropas aseguraran el perímetro. Las autoridades no especificaron la identidad de los tres heridos.

"Es difícil llevar a cabo una operación de búsqueda o de limpieza durante la noche, será hecha mañana por la mañana", añadieron en el comunicado.

La redada en el país índico llega después de los atentados suicidas a tres iglesias y tres hoteles de lujo en Sri Lanka, que dejaron además cerca de medio millar de heridos, y de los que se responsabilizó el grupo yihadista Estado Islámico „ISIS, por sus siglas en inglés„.

Además, tiene lugar el mismo día en que el presidente de Sri Lanka, Maithripala Sirisena, afirmó que han detectado la presencia en la isla de al menos unas 130 personas sospechosas de tener vínculos con el grupo.

En una rueda de prensa, Sirisena afirmó que las autoridades arrestaron a 70 de ellos.

"Extirpar" al ISIS

El presidente se mostró confiado en que la Policía del país y las fuerzas de seguridad serán capaces de "extirpar" a la formación yihadista de Sri Lanka, a pesar de la inacción previa a los atentados de las autoridades de la nación asiática, quienes recibieron información de inteligencia antes de los ataques pero no actuaron en consecuencia.

Dicha ausencia de acción llevó ayer al secretario de Defensa, Hemasiri Fernando, a dimitir al tiempo que rechazó cualquier tipo de responsabilidad. Frente a la inacción ante los atentados, Sirisena afirmó reformar los órganos de seguridad de forma "completa". Aunque los ataques fueron reivindicados por el Estado Islámico, las autoridades esrilanquesas han atribuido su autoría a una formación local poco conocida llamada National Thowheed Jamath „NTJ„, que habría contado con ayuda internacional.

Nueve suicidas

La serie de ataques ocurridos el domingo casi simultáneamente fueron cometidos por al menos nueve suicidas cargados de potentes explosivos.

Horas después, una séptima detonación tuvo lugar en un pequeño hotel situado a una decena de kilómetros al sur de la capital, y la última en un complejo residencial, también en Colombo.

Atentados de esta magnitud no habían tenido lugar en Sri Lanka desde la guerra civil entre la guerrilla tamil y el Gobierno, un conflicto que duró 26 años y finalizó en 2009, y en el que, según datos de la Organización de las Naciones Unidas, perecieron más de 40.000 civiles.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook