01 de mayo de 2019
01.05.2019
Venezuela | El resurgir de la crisis

Choques en Caracas tras liberar Guaidó al opositor López con militares sublevados

Maduro da por controlada la insurrección || Decenas de heridos en la capital venezolana y

otras ciudades || La embajada chilena acoge al dirigente antichavista y a su familia

01.05.2019 | 00:03

Choques entre manifestantes opositores y efectivos de las fuerzas del orden chavistas se registraban anoche en Caracas, y en otras zonas de Venezuela, mientras las autoridades daban por sofocado lo que calificaron de intento de golpe de Estado promovido por Estados Unidos „EEUU„. Los hechos comenzaron de madrugada (hora local), cuando el autoproclamado presidente del país, Juan Guaidó, acompañado por un pequeño número no precisado de militares insurrectos, liberó al líder opositor Leopoldo López, en situación de arresto domiciliario y condenado a 14 años de cárcel.

López fue acogido horas después en la embajada de Chile, mientras 25 militares de baja graduación pedían asilo en la de Brasil. El Gobierno ordenó la suspensión de emisiones de medios nacionales e internacionales y se registraron problemas de acceso a Internet, quedando bloqueadas de modo intermitente las redes sociales.

Según informaciones difundidas anoche, los manifestantes opositores estaban confinados en su bastión de Chacao, municipio situado en el nordeste de la aglomeración capitalina. Alrededor de 500 militares, según pudo confirmar Efe, cerraban las vías de comunicación entre Chacao y el oeste de la capital, donde la situación dominante era, según la fuente, de "normalidad".

El impreciso balance de los enfrentamientos en Caracas en las primeras horas, antes de la caída de la noche, era de decenas de heridos, algunos de ellos por bala, pero no se informó de víctimas mortales, aunque sí de decenas de detenidos en varios puntos del país como Lara (oeste), Zulia (noroeste) o Carabobo (centro). Buena parte de los heridos se registraron en una marcha liderada por Guaidó y López que se dirigía hacia el palacio presidencial de Miraflores.

Antes, los dos líderes opositores habían difundido un vídeo grabado en la base aérea de La Carlota, en las afueras de Caracas, en el que anunciaban la liberación de López. Guaidó, al que acompañaba medio centenar de militares, aseguró contar con el apoyo de "un grupo importante" de militares y animó a los "pocos" que no han dado la espalda a Maduro a que lo hagan para poner fin a la "usurpación", formar un gobierno de transición y convocar elecciones. El opositor dio por comenzada la "operación Libertad" y llamó a sus conciudadanos a "la calle sin retorno" hasta conseguir la renuncia del presidente, Nicolás Maduro.

Centenares de venezolanos se dirigieron a los alrededores de la base militar, donde se manifestaron contra Maduro. Un grupo de opositores fue atropellado por una tanqueta. Desde La Carlota, López y Guaidó se dirigieron a la plaza Altamira, ya en Caracas, donde subido con López en el capó de un coche y megáfono en mano, el autoproclamado presidente en enero pidió a los venezolanos que tomen la calle hasta lograr una "Venezuela libre". A continuación se inició la marcha hacia Miraflores, que fue disuelta antes de alcanzar su destino.

Maduro, que hasta anoche no había hecho una comparecencia pública, aseguró por Twitter que cuenta con la "lealtad" de los principales comandantes militares y pidió "¡nervios de acero!". "Llamo a la máxima movilización popular para asegurar la victoria de la Paz. ¡Venceremos!", proclamó en su primer mensaje.

Horas después, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, amenazó con usar las armas en caso de ser necesario para frenar la rebelión de "un reducido grupo", que tachó de "maniobra vil, burda, vulgar". Padrino aseguró que el 80% de los efectivos que se levantaron "fueron engañados". El canciller venezolano, Jorge Arreaza, aseguró anoche que la situación era de "total normalidad", salvo en Altamira.

La reacción internacional a los hechos, que precedieron a la gran movilización que Guaidó había convocado para hoy, Primero de Mayo, reprodujo la divisón generada en enero por la autoproclamación presidencial del opositor, reconocido por más de 50 países, entre ellos España.

Estados Unidos aseguró que "todas las opciones" siguen sobre la mesa y advirtió a Rusia que no intervenga en los asuntos de Venezuela.

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