El más alto tribunal de Rumanía condenó ayer de manera definitiva al líder del gobernante Partido Social Demócrata (PSD), Liviu Dragnea, a 3 años y 6 meses de prisión por corrupción. El alto tribunal desestimó el recurso presentado por Dragnea contra la pena que recibió en primera instancia por abuso de poder y falsedad, por haber realizado contrataciones ficticias cuando era presidente del consejo provincial de Teleorman.

La sentencia pone fin a la carrera del político, que si bien no ha podido formar parte del gobierno por haber sido condenado ya en 2016 por abuso de poder en otro proceso, está hasta ahora considerado el político más poderoso de Rumanía y el primer ministro del país en la sombra.

El gobierno del PSD ha recibido fuertes críticas de la sociedad civil y de la Comisión Europea por sus intentos de suavizar las leyes contra la corrupción, en una serie de reformas legales que beneficiarían a miembros del partido en el poder con problemas como los de Dragnea. La sentencia se suma al duro revés sufrido por Dragnea al perder su partido las elecciones europeas contra los conservadores del Partido Nacional Liberal en la oposición.