04 de junio de 2019
04.06.2019

Trump inicia su visita a Reino Unido con ataques al alcalde de Londres

Amenaza a la UE con dejarla sola ante Rusia si no participa en los programas de armamento

03.06.2019 | 23:06
Isabel II, Trump, el príncipe Carlos y Melania, en Buckingham Palace.

El presidente de EEUU, Donald Trump, inició ayer su visita de Estado de tres días a Reino Unido con un ataque frontal al alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan. Trump no necesitó siquiera que el Air Force One tocara tierra para exhalar sus exabruptos porque, ya antes de iniciar la maniobra de aproximación, había disparado sus tuits.

"Sadiq Khan, que se mire como se mire ha sido un alcalde espantoso para Londres, se ha mostrado absurdamente desagradable ante la visita del presidente de EEUU, con mucho el aliado más importante de Reino Unido. Es un perdedor sin remedio que debería concentrarse en la ola de criminalidad de la ciudad y no en mí...", escribió Trump.

El magnate, que viaja acompañado por su esposa, Melania, respondía de este modo al artículo que el domingo le dedicó Khan en The Observer" en el que comparó su lenguaje, y el de otros líderes ultraderechistas, con el de "los fascistas del siglo XX". Khan estableció una larga lista, en la que Trump se codea con el húngaro Orbán, el italiano Salvini, la francesa Le Pen o el británico Farage, y les adjudicó a todos ellos "el mismo lenguaje segregador de los fascistas del siglo XX para lograr apoyo, pero con métodos nuevos y siniestros para difundir sus mensajes".

Choques al margen, la jornada transcurrió con el boato, pompa y circunstancia a los que obligan una visita en la que la anfitriona es la reina Isabel II. Los contactos con el Gobierno de la dimisionaria May no comenzarán hasta hoy, martes. Almuerzo privado con la reina, banquete vespertino para más de 170 invitados, homenaje al soldado desconocido en la abadía de Westminster, té con el príncipe Carlos y visita guiada de la fastuosa colección de objetos históricos que atesoran los Windsor en Buckingham Palace. Mientras, el líder laborista, Jeremy Corbyn, hizo un llamamiento a secundar las protestas callejeras convocadas para hoy contra una visita en la que Trump no pronunciará discurso alguno ante el Parlamento. Lo que sí hizo, ayer mismo, fue tratar de insuflar optimismo en una nación desconcertada por el caos del Brexit, asegurando que los británicos "lograrán un acuerdo comercial con EEUU en cuanto se libren de los grilletes" de la UE.

Y de fondo de la visita, un ultimátum que, al parecer fue lanzado el pasado 22 de mayo para que resuene ahora: EEUU exige que sus empresas participen en los programas de armamento de los países de la UE y, de no ser así, amenaza con dejar sola a Europa ante la amenaza rusa. Bruselas se niega, por miedo a quedar atenazada por las restricciones exportadoras que EEUU impone a sus empresas.

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