Un reportaje publicado el domingo en el diario The Intercept Brasil ha puesto en pie de guerra al Partido de los Trabajadores (PT) del expresidente Lula, al denunciar irregularidades en el proceso de la operación Lava Jato, que desembocó en una condena de nueve años y seis meses de cárcel para el dirigente obrerista por delitos de corrupción pasiva y blanqueo de dinero.

Seguidores de Lula salieron a la calle después de que la dirección del Partido de los Trabajadores instase a movilizarse contra la "farsa judicial" montada por los fiscales de Lava Jato y el exjuez Sergio Moro, actual ministro de Justicia del ultraderechista Jair Bolsonaro, que fue quien en 2017 condenó al expresidente a prisión. Moro consideró probado que Lula recibió un "tríplex" en la ciudad costera de Guarujá a cambio de favorecer a la constructora OAS en contratos con la petrolera estatal Petrobras.

The Intercept, dirigido por el periodista estadounidense Glenn Greenwald, a quien el exanalista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Edward Snowden reveló los programas de ciberespionaje de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) en 2013, publicó conversaciones privadas entre el fiscal Deltan Dallagnol, quien dirigía la Lava Jato en Curitiba, y el entonces juez Moro.

Según las mismas, Moro orientó a través de mensajes de Telegram a Dallagnol durante la investigación que condujo a Lula a prisión, lo que, según los especialistas, está prohibido en el Código Penal brasileño. Moro también sugirió a Dallagnol cambiar el orden de las fases de la operación y dio consejos y pistas a los fiscales encargados del caso, según señala The Intercept basándose en los documentos divulgados.

"Las revelaciones de la página The Intercept Brasil exponen la real dimensión de una trama criminal, en conversaciones que cubren de vergüenza el sistema judicial brasileño", denuncia en un comunicado el Partido de los Trabajadores.

Para la formación de Lula, las conversaciones, cuya veracidad fue confirmada por los fiscales, "demuestran la parcialidad de Moro y su actuación como maestro de ceremonias de una causa manipulada desde el inicio".

Moro restó importancia al contenido de los mensajes y subrayó que en ellos "no se vislumbra ninguna anormalidad o dirección de actuación" cuando era juez, "a pesar de haber sido sacadas de contexto y a pesar del sensacionalismo de las noticias, que ignoran la gigantesca trama corrupta revelada por la operación Lava Jato".