Las autoridades italianas permitieron anteanoche el desembarco de los 41 inmigrantes rescatados el jueves por la ONG Mediterranea y llevados a la isla de Lampedusa sin permiso, aunque después confiscaron la embarcación.

La organización desoyó la política de puertos cerrados a la inmigración del ministro del Interior, el ultra Matteo Salvini, y llevó a esa pequeña isla a 41 inmigrantes que salvó el jueves en aguas internacionales. Es la segunda vez que un barco desafía a Salvini, tras el caso de la ONG alemana Sea Watch, cuya nave capitaneada por Carola Rackete atracó el 29 de junio sin permiso en Lampedusa tras pasar 17 días en alta mar.

Malta anunció un acuerdo para aceptar el desembarco de los 65 inmigrantes rescatados por el Alan Kurdi, de la ONG alemana Sea-Eye.