12 de julio de 2019
12.07.2019

Las tensiones entre Irán, Estados Unidos y el Reino Unido siguen en ascenso

La detención del petrolero iraní en el estrecho de Gibraltar es uno de los incidentes que añade todavía más presión e inestabilidad entre los tres países

11.07.2019 | 23:30

La confrontación entre Irán y Estados Unidos (EEUU) salpicó en la última semana al Reino Unido, con el que Teherán abre un nuevo frente de tensión tras la detención de un petrolero iraní en el estrecho de Gibraltar y la consecuente detención ayer del capitán y suboficial del barco. En los últimos meses se registraron varios incidentes en el golfo Pérsico, donde petroleros y buques de carga fueron blanco de ataques de los que Washington responsabilizó a Teherán, que rechazó cualquier implicación.

El Ministerio de Defensa británico anunció ayer que embarcaciones iraníes intentaron impedir el paso del buque comercial British Heritage por Ormuz, después de que la información fuera adelantada por medios estadounidenses. La Fuerza Naval de los Guardianes de la Revolución, sin embargo, negó cualquier encuentro con embarcaciones británicas. El incidente de ayer añade inestabilidad en esta estratégica zona, por la que cruza una buena te del crudo mundial.

La preocupación de los americanos con respecto a la producción de uranio iraní es latente, y, aunque EEUU salió del acuerdo nuclear de 2015 hace tan solo unos meses, impuso duras sanciones al país persa, que concluyeron en una caída de la producción del crudo del 30 % según la OPEP. Irán respondió aumentando notablemente la producción de uranio. Pese a la creciente tensión, EEUU descarta un gran despliegue militar en la zona.

A petición estadounidense, el 5 de julio la Marina británica abordó en el estrecho de Gibraltar un buque iraní ante la sospecha de que podía estar transportando crudo a una refinería siria, burlando así las sanciones de la UE. El Gobierno Iraní convocó al embajador de Reino Unido en Teherán y tachó el acto de "ilegal". El presidente iraní Hasan Rohaní advirtió que la acción tendría consecuencias.

Al día siguiente la Casa Blanca informó de la conversación entre Donald Trump y la premier británica, Theresa May, sobre diferentes maneras de presionar a Irán para evitar que se haga con una bomba nuclear, aunque Londres se mantiene cauto y sigue respaldando el acuerdo nuclear de 2015 tras la retirada de EEUU. La Policía de Gibraltar detuvo ayer al capitán del petrolero iraní Grace 1, acusado de violar las sanciones dictadas por la UE sobre Siria. El cuerpo de seguridad declaró que "el Grace 1 continúa apresado".

Al mismo tiempo, fuentes estadounidenses en Washington declararon la existencia de un acuerdo entre Francia y Reino Unido para aceptar ampliar ligeramente sus contingentes de tropas en Siria para enfrentar un posible resurgir del Estado Islámico , y así compensar la prevista retirada de tropas estadounidense.

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