Malta rechazó ayer suministrar agua y alimentos al barco alemán Eleonora, que el lunes rescató a un centenar de migrantes frente a las costas de Libia, y también les negó un puerto seguro para desembarcar. También Italia les negó acceso a sus aguas.

El capitán y propietario del barco, Claus-Peter Reisch, aseguró el lunes que el rescate se produjo "en el último segundo", ya que la lancha hinchable en la que viajaban los migrantes estaba ya hundiéndose. Reisch ya fue juzgado en Malta por una operación de rescate realizada por el barco de la misma ONG, el Lifeline, retenido por irregularidades.

Por otra parte, el buque de la Armada española Audaz va de camino al puerto español de San Roque (Cádiz) con los quince migrantes asignados a España por la Comisión Europea de entre los más de cien rescatados por el barco humanitario Open Arms, que aguardó veinte días por un puerto seguro para finalmente desembarcar en Italia a los más de ochenta migrantes que aún permanecían a bordo.

El alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce (PP) había criticado el "empecinamiento" del presidente del Gobierno de llevar a los migrantes del Open Arms al puerto de su ciudad.