El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó ayer con "abrir las puertas" de Europa a 3,6 millones de refugiados de la guerra siria. Turquía presiona así para acceder a más ayuda internacional y apoyo para la "zona segura" que quiere instaurar en la zona norte de Siria, con la que pretende eliminar la amenaza que puedan representar las milicias kurdas.