La Agencia Central de Inteligencia (CIA) retiró a su espía de más alto rango en Rusia en 2017, meses después de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, al considerar que su seguridad había quedado comprometida, informaron la CNN y The New York Times. Estados Unidos reclutó al informante -Oleg Smolenkov, según medios rusos- décadas atrás, cuando era un funcionario medio en el Kremlin, pero con el paso de los años ascendió hasta tener una influyente posición que, según la CNN, le permitía proveer a la inteligencia estadounidense de imágenes de documentos del escritorio del presidente ruso, Vladimir Putin. La CIA empezó a preocuparse por la seguridad de su informante después de que el Kremlin interfiriese en las elecciones de 2016 en favor de Trump. Y a mediados de 2017, el agente accedió a salir del país, después de que Trump compartiera con Rusia información de inteligencia que Israel había remitido a EEUU.