19 de septiembre de 2019
19.09.2019
La Opinión de A Coruña

Los comicios dejan Israel en bloqueo y amenazan el futuro de Netanyahu

El opositor Gantz supera al primer ministro, pero deberán aliarse para formar Gobierno

18.09.2019 | 23:43
El líder de Azul y Blanco, Benny Gantz.

Las elecciones legislativas de ayer en Israel mantienen el bloqueo que dejaron los comicios de abril, que obligaron a los votantes a volver a las urnas. Pero, además, han puesto en duda la continuidad del primer ministro, Benjamín Netanyahu, que, con el 90 por ciento de los votos escrutados, marcha por detrás del líder de la formación Azul y Blanco, el exministro de Defensa Beni Gantz, a quien, de confirmarse este resultado, correspondería ahora la difícil tarea de formar Gobierno.

El panorama no puede ser más complejo. El derechista Likud de Netanyahu cuenta 31 diputados, cuatro menos que los obtenidos en abril, mientras que Azul y Blanco, de centroizquierda, obtiene 32. Sin embargo, la diferencia entre ambos es de solo 25.000 votos y aún quedan 300.000 papeletas por escrutar.

Y tanto si se confirma la victoria de Gantz como si no, lo que ya está claro es que a ninguno de los dos principales partidos podrá realizar las coaliciones que habían planteado. Ni el bloque de derechas con los ultraortodoxos al que apuntaba Netanyahu, ni el de partidos de centro y de izquierda que buscaba Gantz, alcanzarían el mínimo necesario de 61 escaños en la Kneset (Parlamento) para armar una coalición de Gobierno.

Una solución estaría en que el Likud y Azul y Blanco forjaran una gran coalición, lo que, si Gantz resultara vencedor, impediría la continuidad de Netanyahu al frente del Ejecutivo. Gantz ya advirtió en campaña que no gobernaría con Netanyahu por los cargos de corrupción que pesan en su contra. La otra solución sería ir de nuevo a las urnas.

El líder del ultraderechista laico Israel Nuestro Hogar, Avigdor Lieberman (9 diputados), exige que Likud y Azul y Blanco pacten un Gobierno de unidad al que su partido podría incorporarse, pero solo si excluye a los ultraortodoxos del Shas (9 asientos).

Gantz también ha abogado por el Gobierno de unidad, pero excluyendo a Netanyahu, algo que rechazaría el Likud.

Los primeros movimientos del primer ministro en funciones no animan a pensar que vaya a aceptar un pacto con Gantz, pues ha privilegiado como interlocutores al derechista Yamina y los partidos ultraortodoxos. Tan compleja es la situación de Netanyahu que ha cancelado su participación en la Asamblea General de la ONU, donde esperaba negociar un plan de defensa conjunto con EEUU.

En tercer lugar en los comicios quedó la Lista Árabe Unida, que representa a la minoría árabe-israelí con 13 parlamentarios.

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