02 de octubre de 2019
02.10.2019
La Opinión de A Coruña

La decisión de disolver el Congreso sume a Perú en una crisis política inaudita

02.10.2019 | 00:08
Mercedes Aráoz.

Perú vive una crisis política sin precedentes después de que su presidente, Martín Vizcarra, disolviera ayer de madrugada (hora española) el Congreso, y una facción de la cámara replicase votando su "suspensión" e invistiera a la vicepresidenta, Mercedes Aráoz.

Vizcarra disolvió el Congreso y convocó elecciones legislativas para el 26 de enero aplicando una norma que habilita al Presidente a cerrar la cámara si esta le niega la confianza al Gobierno. El Congreso, dominado por el fujimorismo y sus aliados de derecha y extrema derecha, acusó al mandatario de violar la Constitución. Con la ausencia de casi cincuenta diputados, que aceptaron la disolución, la facción restante suspendió por "incapacidad moral" a Vizcarra y nombró a Aráoz como "presidenta en funciones".

Esta crisis es el punto álgido del conflicto abierto entre Gobierno y Congreso tras las elecciones generales de 2016, que dejaron un parlamento con abrumadora mayoría por los fujimoristas y sus aliados de derecha, mientras la Presidencia estaba en manos de su rival, Pedro Pablo Kuczynski. El escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht terminó derribando a Kuczynski, sustituido por su vicepresidente, Vizcarra, quien llegó al cargo con la misión de combatir la corrupción. Vizcarra promovió una serie de reformas que lo enfrentaron con el Congreso, acusado de ser un organismo penetrado por la corrupción y que, por acción u omisión, ha boicoteado todo intento de modificar las leyes y tomar medidas contra los corruptos.

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