03 de octubre de 2019
03.10.2019
La Opinión de A Coruña

Johnson propone que Irlanda del Norte se ajuste al mercado único hasta 2025

El territorio quedaría en el espacio comercial británico || Juncker acepta negociar, aunque halla "puntos problemáticos" en un texto que sí convence a los unionistas

02.10.2019 | 22:41
Johnson, ayer en la clausura del congreso anual de los conservadores en Manchester.

El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, sacó ayer su último conejo de la chistera para lograr un Brexit con acuerdo en el Consejo Europeo de los próximos días 17 y 18. En esencia, y para salvar el escollo de la "frontera dura" entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, que pone en peligro el acuerdo de paz del Viernes Santo, Johnson propone que la parte del Reino Unido permanezca alineada con las normas del Mercado Único (MU) europeo, con lo que se crearía un "área regulatoria" única en toda la isla, en línea con otras disposición de los pactos pacificadores, que son citados reiteradas veces en el documento británico como el principio inspirador de la propuesta.

Sin embargo, para no romper el espacio comercial británico, Londres exige sacar al Ulster de la Unión Aduanera (UA) y sustituir los controles fronterizos por otros electrónicos o en puestos de vigilancia alejados de la raya. Este acuerdo entraría en vigor en 2021, una vez acabado el periodo de transición, y se prolongaría cuatro años, tras los que podría ser renovado por las autoridades de Belfast.

Con su oferta, enviada ayer al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, busca Johnson una alternativa a la "cláusula de salvaguarda" pactada con Bruselas por su antecesora, Theresa May. La salvaguarda ( backstop) exige, para evitar la frontera dura, que Irlanda del Norte permanezca en la UA y además, se alinee con las normas del MU que garantizan que los bienes intercambiados cumplen los estándares comunitarios. Además, tiene un carácter "indefinido" ya que sólo se le pondría fin cuando quedase pactada la relación bilateral futura.

La propuesta de Johnson ha sido acogida como "increíble e inviable" por los laboristas, que la ven como un subterfugio de Johnson para llevar al país a un Brexit duro. Sin embargo, cuenta con el beneplácito de los unionistas norirlandeses (DUP), los socios parlamentarios de los conservadores. No así con el del Gobierno de Irlanda, que la calificó de "poco prometedora" aunque se mostró abierto al diálogo.

Juncker acogió la propuesta de Johnson aceptando que el "área regulatoria" representa un avance, pero advirtió que el documento presenta "puntos problemáticos" en el terreno aduanero.

Entre tanto, Johnson ha decretado el cierre del Parlamento desde el próximo día 8 hasta el día 14. El paréntesis, equiparable a los tradicionales, se aleja de las cinco semanas declaradas nulas la pasada semana por el Supremo y ha sido justificado por el Gobierno por la necesidad de preparar la agenda legislativa de la próxima sesión anual. Fuentes de la oposición lo consideran, sin embargo, una nueva treta para evitar, por ejemplo, una moción de censura.

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