05 de octubre de 2019
05.10.2019
La Opinión de A Coruña

Londres se compromete ante la Justicia a evitar un 'Brexit' duro y Johnson lo niega

El Tribunal de Edimburgo estudia las penas que recaerían sobre el líder 'tory' si elude la ley que le obliga a pedir una prórroga en ausencia de acuerdo de salida

04.10.2019 | 23:38

Jugar con dos barajas figura entre las aficiones del primer ministro británico, Boris Johnson, quien ayer hizo buena el aura de mendacidad que arrastra. Según documentos remitidos ayer mismo al Tribunal de Sesiones de Edimburgo, su Gobierno está dispuesto a cumplir la ley y solicitar una nueva prórroga del Brexit si en el Consejo Europeo de los días 17 y 18 no logra un acuerdo con Bruselas. Sin embargo, en paralelo, Johnson lanzó un tuit en el que negaba el contenido de los documentos: "Nuevo acuerdo o falta de acuerdo, pero ningún retraso".

La remisión de los documentos, que los analistas interpretan como más sólidos que los desafíos virtuales de Johnson, se produjo durante una vista en el Tribunal de Edimburgo para valorar las consecuencias legales que podría acarrear al primer ministro un intento de forzar un divorcio por las bravas. El castigo incluye una posible pena de prisión, sin contar que el intento de salida sería nulo de pleno derecho.

La vista, cuyo resultado se conocerá el lunes, deriva de una demanda presentada, entre otros firmantes, por una parlamentaria del Partido Nacionalista Escocés (SNP), temerosa de que pese a haber asegurado que respetará la ley, el Ejecutivo busque algún subterfugio que le permita, al mismo tiempo que solicita la prórroga, evitar que esta se lleve a cabo y poder así forzar la retirada.

Una fuente de Downing Street, el despacho oficial del primer ministro, confirmó que el Gobierno cumplirá la norma, aunque reiteró que el Brexit se producirá el 31 de octubre, como está previsto. Londres confía en que su última propuesta sobre Irlanda anime a Bruselas a reabrir la negociación sobre la polémica salvaguarda, mientras que la UE considera que la propuesta es un punto de partida para negociar pero está lejos de permitir un pacto inmediato.

En cuanto a la ley que prohíbe el Brexit duro, conocida como Benn Act, la fuente gubernamental aseguró que "solo impone un deber específico, muy estricto, de enviar una carta a Bruselas solicitando una prórroga", pero añadió que el texto "puede ser interpretado de maneras diferentes". Para la fuente, "la ley no impide que el Gobierno haga más cosas que no impliquen prórrogas, como mantener otro tipo de comunicaciones privadas y públicas". En esas condiciones, la oposición teme que Johnson guarde un as en la manga para evitar retrasar la salida.

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