09 de octubre de 2019
09.10.2019
La Opinión de A Coruña

Londres ve imposible un acuerdo sobre el 'Brexit' tras hablar Johnson con Merkel

Bruselas desmiente la ruptura de la negociación || Mayúsculo enfado de Tusk con el mandatario británico: "No se trata de ganar un estúpido juego de echarse la culpa"

08.10.2019 | 22:08
Johnson bromea durante un encuentro con el presidente de la Eurocámara, David Sassoli.

Las posibilidades de que Reino Unido y la UE alcancen un acuerdo antes del Consejo Europeo de la próxima semana se hacen cada vez más remotas. A las dificultades propias de la materia se suma desde ayer un evidente estallido de malestar de las instituciones europeas ante la actitud del primer ministro británico, Boris Johnson. El enfado comunitario fue puesto de manifiesto por el presidente del Consejo, Donald Tusk, después de que Londres filtrase una conversación mantenida por la mañana entre Johnson y la canciller alemana, Angela Merkel.

El Gobierno británico aseguró tras la charla que un acuerdo de Brexit con Bruselas es "esencialmente imposible", ya que Merkel, en general moderada en sus pronunciamientos sobre el asunto, cree que alcanzar un consenso sobre las propuestas remitidas la pasada semana por Londres es ahora "abrumadoramente improbable". Merkel habría exigido que Irlanda del Norte continúe en la unión aduanera, lo que rompería el espacio comercial británico.

La última oferta de Johnson consiste en dejar al territorio norirlandés alineado, durante cuatro años renovables, con las normas comerciales del mercado único europeo, pero sacándolo de la unión aduanera, como al resto del Reino Unido.

Por su parte, la cláusula de salvaguarda incluida en el Acuerdo de Salida alcanzado entre Bruselas y Theresa May mantenía a todo el territorio británico en la unión aduanera y alineaba, además, a Irlanda del Norte con la normativa del mercado único. Y lo hacia de modo indefinido, o sea, hasta que la relación comercial bilateral futura se plasmase en un acuerdo. La exigencia de ayer de Merkel fue calificada por Downing Street de intento de "torpedear el acuerdo de Viernes Santo" que rige el proceso de paz en Irlanda del Norte desde 1998.

El anuncio de Reino Unido de que un acuerdo es imposible vino precedido de una filtración gubernamental a la cadena pública BBC en la que se anunciaba que el Gobierno de Johnson se preparara para una ruptura, esta misma semana, de las negociaciones. Bruselas desmintió de inmediato la ruptura e insistió en que, ayer mismo por la mañana, las negociaciones continuaban.

La actitud del premier fue acogida por la oposición laborista como "otro cínico intento de sabotear las negociaciones" y una prueba de que Johnson "jamás asumirá ninguna responsabilidad por su fracaso en sacar adelante un acuerdo creíble". En consecuencia, los laboristas llamaron a toda la oposición a unirse para evitar un Brexit duro este día 31.

El tono del presidente del Consejo Europeo, que tiene fama de medir mucho sus palabras, fue mucho más contundente. "No se trata de ganar un estúpido juego de echarse la culpa. Lo que está en juego es el futuro de Europa y del Reino Unido", tuiteó Tusk, antes de añadir una lapidaria pregunta: "No quieres acuerdo, no quieres prórroga, no quieres revocar [el Brexit], ¿ quo vadis? (¿adónde vas?)".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook