Los palestinos de Gaza reducirán las protestas a lo largo de la frontera fortificada con Israel en señal de una distensión duradera entre el Estado hebreo y los gobernantes de Hamás. Durante casi 20 meses, los palestinos han celebrado manifestaciones semanales denominadas La Gran Marcha del Retorno, que a menudo se han vuelto violentas cuando la gente lanza piedras y bombas incendiarias a las tropas israelíes, que responden disparando con fuego real. Funcionarios médicos de Gaza afirman que 214 palestinos han sido asesinados desde que comenzaron las protestas del viernes en marzo del 2018. En ese período, un francotirador palestino mató a un soldado israelí en la frontera. Los manifestantes piden que se ponga fin al bloqueo de seguridad impuesto a Gaza por Israel y Egipto, y que los palestinos tengan derecho a regresar a la tierra de la que huyeron en 1948.