El Parlamento del estado alemán de Turingia eligió al líder del partido La Izquierda, Bodo Ramelow, como primer ministro, en un intento por superar la crisis política que puso contra las cuerdas a la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Merkel. La elección de un mandatario liberal gracias a los votos de la CDU y la formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) llevó a la líder del partido de Merkel, Annegret Kramp-Karrenbauer, a renunciar a la sucesión de la actual canciller.