El juez de EEUU Anthony J. Trenga ordenó ayer la puesta en libertad "inmediata" de la exanalista de las Fuerzas Armadas Chelsea Manning, que filtró documentación secreta al portal Wikileaks, fundado por Julian Assange, y que se encuentra hospitalizada tras intentar quitarse la vida por tercera vez.

Manning, de 32 años, lleva encarcelada desde mayo de 2019 cuando fue puesta bajo custodia de nuevo por negarse a testificar ante un gran jurado en el marco de la investigación contra la organización a la que filtró los datos en 2010.

Manning ya estuvo siete años internada en una prisión militar „con once meses en aislamiento„, después de ser condenada en 2013 por entregar más de 300.000 archivos a Wikileaks. En 2017, el entonces presidente, Barack Obama, conmutó la mayor parte de la pena.

La antigua analista permaneció otros dos meses entre rejas en 2019, en esa ocasión por negarse a testificar, pero quedó en libertad tras la cancelación del gran jurado establecido entonces. Volvió a la cárcel tras una nueva citación fallida y este viernes estaba previsto que compareciera de nuevo ante un juez, pero la orden del magistrado Trenga anuló el trámite.