El centrista Beny Gantz tiene desde ayer el encargo de formar gobierno en Israel e intentará hacerlo prescindiendo del todavía primer ministro en funciones y ganador insuficiente de las elecciones del pasado día 2, el derechista Benjamín Netanyahu, aunque la crisis del coronavirus abre otros escenarios, incluido el de un gobierno de emergencia nacional para afrontar la pandemia que afecta ya a buena parte de Europa.

Tras recibir el encargo, Gantz, líder de la alianza Azul y Blanco, se puso en contacto con los partidos con representación en la nueva Knéset, cuya legislatura fue inaugurada en una sesión marcada por enormes restricciones de seguridad sanitaria. Gantz les trasladó su voluntad de conformar un Ejecutivo de carácter amplio.

En los últimos días, el centrista ha rechazado la propuesta de crear un "gobierno de emergencia nacional" bajo la dirección de Netanyahu, aunque se abre a pactar con el Likud si el partido derechista renuncia a incluir a su líder en el Ejecutivo.