La jornada de ayer del carrusel de las primarias demócratas estuvo marcada por la sombra de la pandemia del coronavirus, que también en EEUU avanza a pasos agigantados. Una de las cuatro primarias que debían celebrarse, la de Ohio, fue suspendida, mientras que la participación se estima muy baja en la cita más importante, la de Florida.

En total, en la jornada de ayer se eligieron 441 delegados a la convención presidencial de julio, en lugar de los 577 previstos, ya que se cayeron los 136 de Ohio. Las urnas se pusieron en Florida (219 delegados), Illinois (155) y Arizona (67), y anoche, dada la diferencia horaria con Europa, se continuaba votando.

El exvicepresidente Joe Biden, centrista, era el gran favorito de la jornada en todos los sondeos y en todas las elecciones, con una importante ventaja sobre su rival, el socialista democrático Bernie Sanders. Biden encabeza la cosecha de delegados, cuando el carrusel camina ya por su mitad, con 898 frente a los 745 de Sanders.

Se estima que la jornada de ayer debería incrementar la diferencia entre ambos y confirmar que solo es ya cuestión de tiempo que Biden se haga con los 1.991 delegados que marcan la mayoría absoluta. De hecho, la jornada de ayer trajo para Sanders una nueva mala noticia, ya que el empate en el que se encontraba con Biden en el estado de Washington, donde se votó el martes de la pasada semana, se resolvió a favor del exvicepresidente, que se alzó con 43 delegados. A Sanders le correspondieron 41.

La cancelación de las elecciones en Ohio, y su aplazamiento al mes de junio, fue decidida por el gobernador del estado, Mike DeWine, quien adoptó la medida pese a que horas antes un juez estatal había rechazado su petición de aplazar los comicios.

"En este momento, cuando enfrentamos una crisis de salud pública sin precedentes, llevar a cabo una elección obligaría a los trabajadores electorales y a los votantes a exponerse a un riesgo, inaceptable para la salud, de contraer coronavirus", tuiteó DeWine. El gobernador había pedido que las elecciones se desplazasen al dos de junio, después de que en Ohio se hubieran registrado hasta el lunes 50 positivos por coronavirus.

En Florida, la jornada, poco concurrida, en particular en el sur del estado, estuvo marcada por una nueva víctima de la pandemia del coronavirus. Se trata de un hombre de 77 años, con patologías previas, que eleva a seis el número de fallecidos en esa demarcación.

Las últimas cifras oficiales indican que en Florida se han registrado 173 casos de la enfermedad y se ha efectuado pruebas a casi 2.004 personas, de las cuales más de 940 han dado negativo, mientras el resto está pendiente de resultados.

De ahí que las elecciones primarias se desarrollaran ayer en medio del temor al coronavirus y rodeadas por la polémica desencadenada tras la negativa del gobernador del estado, Ron DeSantis, a imitar a Ohio y posponer la cita electoral.

Varias organizaciones cívicas presentaron el lunes por la noche una demanda judicial contra DeSantis y contra la secretaria de Estado, Laurel Lee, responsable de cuestiones electorales, por no haber extendido el plazo para el voto por correo. La medida hubiera evitado "una deserción electoral a gran escala" como la que en efecto se produjo en buena parte del conocido como estado del sol.