19 de marzo de 2020
19.03.2020

Biden deja a Sanders visto para sentencia tras ganarle en tres primarias más

El exvicepresidente ha logrado abrir una brecha de casi trescientos delegados

18.03.2020 | 20:54
Biden, este domingo, tras su debate con Sanders, a la izquierda.

El exvicepresidente de EEUU Joe Biden se impuso con suma autoridad el martes a su rival Bernie Sanders en las elecciones primarias de Florida, Illinois y Arizona, consolidando su ventaja en delegados y dejando la nominación vista para sentencia. Tras esta última jornada, Biden cuenta con 1.165 delegados frente a los 880 que atesora Sanders. La mayoría absoluta está en 1.991.

Matemáticamente queda todavía casi el 40% de delegados por repartir, pero ni la inercia de los últimos resultados, ni el calendario, ni la sólida coalición electoral del centrista Biden dejan apenas espacio para la remontada de su rival. Tampoco la emergencia sanitaria le permitirá a Sanders explotar sus puntos fuertes.

La pandemia ha paralizado virtualmente la campaña. Ya no hay mítines al uso, ni voluntarios buscando votos puerta a puerta ni bancos de llamadas repletos de seguidores entusiastas. Lo poco que sigue funcionando es la propaganda electoral, pero su impacto a estas alturas es irrelevante, como demuestra que Sanders gastara más dinero que Biden en los tres estados en liza de este martes y perdiera en los tres por amplios márgenes de diferencia.

El resultado de la noche fue tan concluyente como predecían las encuestas. Biden ganó en Florida por 39 puntos; en Illinois por 23, y en Arizona le sacaba a Sanders 12 con el 88% del voto escrutado. También los sondeos a pie de urna fueron tajantes. Al preguntarle a los electores en qué candidato confían más para pilotar el país en la crisis, el vicepresidente de Obama barrió de forma incontestable.

"A estas alturas, en 2008, Barack Obama aventajaba a Hillary Clinton por solo 100 delegados. Cuando acabe esta noche, Biden casi triplicará esa diferencia", escribió ayer de madrugada (hora española) David Axelrod, el cerebro electoral de Obama. "Ningún demócrata ha remontado nunca semejante desventaja. La carrera por la nominación se ha acabado".

Solo falta saber si Sanders tirará en breve la toalla o se empeñará en llegar hasta la convención demócrata de julio. Como él mismo dijo la semana pasada, ha ganado la batalla ideológica y generacional de estas primarias. No solo ha captado la imaginación de los jóvenes, que ambicionan un cambio profundo, sino que ha logrado que el partido se desplace significativamente hacia la izquierda. Pero al mismo tiempo ha perdido el pulso por la elegibilidad. Y ya no parece haber vuelta atrás.

De hecho, el jefe de campaña de Sanders, Faiz Shakir, anunció ayer que el senador por Vermont estudia la retirada o, lo que es lo mismo, "evaluará su esfuerzo" por la candidatura presidencial tras los resultados del martes. La próxima cita es en Georgia, el martes que viene, con 105 delegados en juego, pero hasta el cuatro de abril no habrá otro gran martes. Y el fuerte de verdad llegará el 28 de abril, cuando se disputarán Connecticut (60), Delaware (21), Maryland (96), Nueva York (274), Pensilvania (186) y Rhode Island (26). En total, 663 delegados que deberían servir para sellar matemáticamente una carrera que, muchas semanas antes, tiene ya ganador.

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