06 de junio de 2020
06.06.2020
La Opinión de A Coruña

El presidente de EEUU insiste en la represión para acabar con las protestas raciales

El mandatario reprocha tibieza a los gobernadores: "No hacen bien su trabajo" - La alcaldesa de Washington, demócrata, exige la retirada de las fuerzas federales

06.06.2020 | 02:19
Agentes impiden que los manifestantes se acerquen al cuartel de la Policía en Austin (Texas), ayer.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió ayer a llamar al orden a aquellos gobernadores que en su opinión no hacen "bien su trabajo" en la crisis desatada por las protestas contra el racismo y la violencia policial. "Tenéis que dominar las calles. No podéis dejar que suceda lo que sucede", dijo en declaraciones desde la Casa Blanca. El mandatario recordó que había "sugerido" a algunos de ellos que "llamasen a la Guardia Nacional". "Haced vuestro trabajo, será mucho mejor", añadió.

Las palabras del presidente estadounidense llegan tras una nueva jornada de manifestaciones pacíficas en las calles de las principales ciudades del país -las protestas también se han extendido a localidades pequeñas-, aunque con algunas acciones violentas.

La noche del jueves en la ciudad de Nueva York, por ejemplo, la policía realizó un total de 250 detenciones una vez entró en vigor el toque de queda a las 20.00 horas. La reprimenda de Trump a los gobernadores llega también horas después de que el jueves se celebrara en Minneápolis el funeral por George Floyd, el afroamericano que murió asfixiado por la rodilla de un policía blanco.

Un vídeo que se hizo rápidamente viral echó ayer aún más leña al fuego. La imagen muestra cómo dos agentes antidisturbios empujan el jueves a un hombre de 73 años que cae al suelo y queda inconsciente mientras sangra por la cabeza en una calle de Buffalo, ciudad situada al oeste del estado de Nueva York. Cuando uno de los policías se agacha para socorrerlo, el que parece ser el jefe de la unidad se lo impide.

Trump sigue apostando por la represión y la mano dura, a pesar de que cada vez cuenta con menos apoyos, sobre todo desde que amenazó con sacar al Ejército a la calle. El mandatario se ha visto obligado a blindar aún más la Casa Blanca. El perímetro de seguridad alrededor del complejo se ha ampliado más allá de los límites habituales, levantando nuevas zanjas para que los manifestantes no puedan acercarse. "Estos cierres son un esfuerzo para mantener las medidas de seguridad necesarias", afirmó una fuente del servicio secreto a la agencia Reuters. Está previsto mantener la barrera de contención hasta el próximo 10 de junio.

"Es triste"

La alcaldesa de Washington, la demócrata Muriel Brower, mostró su preocupación por que estas medidas de seguridad "no sean temporales". "Hay que tener en cuenta que ésa es la casa del pueblo. Es algo triste que la casa y sus residentes deban estar tapiados", afirmó. Brower, en una carta dirigida a Trump, le ha pedido la retirada de todos los efectivos federales desplegados en la capital en el marco de las protestas contra la muerte Floyd. En su carta, sostiene que la capital está "bien equipada para gestionar grandes manifestaciones". En su opinión, dicho despliegue, "está incendiando a los manifestantes y sumándose a los agravios" de la gente que protesta.

Organizaciones por los Derechos Civiles y manifestantes presentaron ayer una demanda conjunta contra Trump y el fiscal general, William Barr, por ordenar una carga policial "coordinada y sin provocación" para dispersar a una manifestación ante la Casa Blanca.

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