18 de junio de 2020
18.06.2020
La Opinión de A Coruña
Violencia policial

La Fiscalía acusa de homicidio al policía que disparó a Rayshard Brooks

El agente se enfrenta hasta a 11 delitos que podrían suponer la perpetua o la pena de muerte

18.06.2020 | 07:21
El fiscal muestra como el policía patea a Brooks.

El fiscal del condado de Fulton, Paul Howard, ha anunciado este miércoles que el agente Garrett Rolfe, que disparó al afroamericano Rayshard Brooks, se enfrenta a once cargos relacionados con la muerte del joven, entre ellos el de asesinato.

Rolfe fue cesado después de que salieran a la luz imágenes del momento en que disparó por la espalda a Brooks, de 27 años de edad, cuando este huía, según informaciones de la cadena CNN.

El vídeo, que fue grabado por un transeúnte, muestra cómo Brooks forcejea con dos policías y sale corriendo tras quitarle el táser a uno de ellos. Mientras corría, Brooks dispara el táser y es entonces cuando Rolfe le dispara con su pistola. De ser hallado culpable, el agente podría enfrentarse a la pena capital o a una pena de prisión permanente sin posibilidad de ser indultado.

La autopsia realizada el pasado domingo confirma que Brooks recibió dos disparos en la espalda, muriendo por los daños que se produjeron en algunos de sus órganos vitales, así como por la pérdida de sangre, según recoge un comunicado de la Oficina del forense del condado de Fulton, Georgia.

Brooks al parecer se había quedado dormido dentro de su coche en un paso para pedidos de una hamburguesería Wendy's. La grabación de la cámara de los agentes muestra a Brooks de pie ante los agentes en el aparcamiento, calmado. Él mismo confirmó que había bebido "una copa y media" mientras cooperaba con los agentes, a los que pidió que le dejaran aparcar allí su auto y caminar hasta casa de su hermana.

Los agentes confirmaron que estaba ebrio con una prueba de alcoholemia, pero cuando uno de los policías intentó ponerle las esposas, Brooks se sacudió y los tres acabaron en el suelo. Salió corriendo tras quitarle el táser a un policía y tras dispararle con él en carrera, el agente descargó su pistola. Brooks fue trasladado a un hospital, pero no pudo sobrevivir.

Su caso se produce tan solo semanas después de que el afroamericano George Floyd muriera a manos de la Policía de Mineápolis durante una detención en la que uno de los agentes le pisó el cuello con la rodilla durante nueve minutos. El suceso ha desencadenado protestas contra el racismo y la brutalidad policial tanto en el país como en diferentes ciudades de todo el mundo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook